Manuel Kaufmann (Humitos): 3500 Km

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... y sigue contando...

Ya he recorrido más de 3500 Km, sin contar los que he recorrido en autos de otros. En estos 2 meses y medio que hace que me encuentro viajando he descubierto muchos lugares y conocido mucha "gente de paso" que genera increíbles sensaciones y emociones en mí. Compartí la habitación con gente desconocida casi todos los días y hasta incluso desperté al sonido de algunos gemidos.

En todo este tiempo, pasé por todas las sensaciones y emociones que una persona puede tener e incluso descubrí sensaciones que no había experimentado nunca. Aprendí un sinfin de lecciones y adquirí muchísima información de la gente, en la calle, caminando y observando los alrededores.

Conocí mucha gente que "vive viajando" todo el tiempo, que trabaja de "lo que encuentra", que tiene muy pocas cosas y así también muy pocas preocupaciones. Que no le molesta ponerse la misma ropa dos o más veces (aunque se bañe todos los días) y que simplemente disfruta plenamente de los momentos que transita en todo momento. Esto, entre un millón de cosas más, me han hecho pensar (otra vez) muchísimo sobre el significado de todo esto y el "para qué estamos", "qué quiero dejar", "cómo quiero ayudar", "qué estoy produciendo día a día", "porqué yo tengo más de lo que necesito" y como hacer para mezclar todas estas cosas en algo que sea productivo para todos.

Salí con muchas dudas de Paraná. Salí pensando que todo esto era "una gilada" y que "nada podía salir mal". Hoy, si bien nada ha salido mal realmente, cambié un poco la forma de pensar y siento que he tenido más suerte de lo normal. También me han dicho "vos generás que las cosas vayan bien con tu buena energía" y si eso fuese exactamente así, no entendería porqué en varios momentos en los que me sentí desganado o bajoneado las cosas seguían yendo a mi favor.

"Quizás las cosas se complementan" -pensaba. "Quizás las cosas 'malas' me suceden cuando estoy bien pila, como para poder sobrepasarlas, y las buenas me suceden cuando estoy bajoneado".

A veces siento que no siento. Que pasan muchísimas personas al lado mio y ninguna despierta ninguna sensación en mi -que estamos todos de paso. A veces siento que quiero mucho a una persona que la conocí hace 2 horas y que tengo muchas ganas de pasar bastante más tiempo con ella. A veces... cuestan las despedidas constantes...

"¿Cómo se sigue?", "¿Para qué me mandé a hacer esto?", "¿Porqué no me quedé en mi casa y ya?" y muchas otras preguntas que tiran a volver surgen en reiteradas oportunidades. Sin embargo, cuando de repente me encuentro caminando en un campo de nogales, perdido bajo las estrellas y contemplando la vía lactea, me digo: "Esta es la respuesta a todas esas preguntas". Por otro lado, tengo la misma sensación de satisfacción cuando me encuentro explicando algo de Python y al rato escuchó un: "¡Funcionó!", un aplauso y un salto desde una silla. Eso, llena el alma nuevamente y hasta la rebalsa un poco.

Siento que crezco un poco en cada paso que doy. Eso muchas veces me ayuda a seguir para adelante, a seguir porque tengo ganas de seguir creciendo. Siento que crezco más rápido que si me quedo quieto, que incluso crezco más rápido de lo que a veces puedo procesar, en el medio pierdo información, la cabeza desborda y hasta dejo de poder manejarlo.

Estoy atravesando momentos críticos, decisivos, que involucran muchas cosas y que, por suerte, seguramente tienen vuelta atrás. "Lo que estás viviendo ahora es para el futuro, ahí vas a procesar la información que estás recopilando" -me dijeron. Lo cuál, explica muchas cosas de mi presente...

En estos días me crucé con un post que refleja muy bien la vida que estoy llevando, aunque lo escribe una flaca que tiene mucha más experiencia (6 años), podría decir que la mayoría de las cosas las he vivido en carne propia.

Así que, en eso estamos. Siguiendo para adelante, descartando pesos y pensamientos raros, procesando ideas nuevas, viviendo el momento, decidiendo el futuro y dejándome sorprender un poco también.

Facundo Batista: Malena y el mate

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¡Le encanta! Lo señala y dice "agua", para que le ponga agua del termo, y luego toma, y toma... a veces se chorrea un poco, lo cual se complica porque las manchas de mate en la ropa son un tema, pero bueh...

Malena y el mate

Juanjo Conti: Paredón (un cuento de fútbol)

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Hoy, emitiendo.net, un sitio de El Salvador (que junta miradas de todas las latitudes para contar historias nuevas, distintas, originales, a través de crónicas, fotografías, videos o cuentos) publicó mi último cuento: Paredón.

 

Facundo Batista: Películas, y más películas

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Algunas tardes de sábado libre, más un par de viajes, hicieron que no me quede atrás con las películas...

  • A good old fashioned orgy: +0. De esas comedias livianas sobre la amistad y el amor. Divertida, no es gran cosa, pero está bien.
  • Apollo 18: -0. La idea general es interesante, pero ese querer simular una película con pedazos de filmaciones "reales" hace que todo sea muy forzado, especialmente cuando se nota lo "no real".
  • Catch .44: -0. Desordenada, aburrida, sin una historia que valga la pena.
  • Jack Ryan: Shadow recruit: +0. Una de acción, bien hecha, pero no más que eso.
  • Le noms des gens: +0. Una comedia simpática que plantea puntos interesantes sobre los franceses... y sobre el amor.
  • Like crazy: -0. Una historia de amor, que muestra las dificultades de las distancias. Aunque tiene sus momentos, en general la peli es muy lenta, y no entusiasma.
  • Prometheus: +0. Es una más de "alien", pero bien hecha, me gustó bastante, aunque al final no dejar de ser eso... una más de "alien" :)
  • Sherlock Holmes: A game of shadows: +0. Está perdiendo un poco la gracia (y es la segunda!), pero las buenas actuaciones y una historia interesante la salvan.
  • The darkest hour: -0. Un par de conceptos interesantes... pero no deja de ser una peli yanqui de adolescentes.
  • The girl with the dragon tattoo: +1. Una gran película, muy densa en contenidos (deja entrever que el libro es mucho más sabroso) y que te tiene atrapado hasta el final. Eso sí, muy dura (es un warning, no le resta).
  • The grey: +0. Fuerte, dura, pero bastante conceptual, con planteos que me gustaron. Estaría mejor si no estuviese bastante llena de golpes bajos al pedo (como ruidos que te quieren sorprender cuando lo único que sucedes es un cambio de encuadre que no tiene nada que ver).
  • The monuments men: +0. Un punto de vista sobre la guerra como destructor de culturas que no había pensado antes. Bien armada, con actuaciones decentes.
  • The rum diary: -0. Tiene un trasfondo interesante, pero la peli en general es aburrida, y no vale la pena.
  • Underworld: Awakening: -0. Ni siquiera más de lo mismo, antes las "underworld" tenían conceptos o historias interesantes... está es una mezcla mala de resident evil y blade; no más underworld para mí, gracias.


Pocas nuevas, eso sí, incluso metiendo una peli vieja en la lista...


Finalmente, el conteo de pendientes por fecha:

(Ene-2009)   12   1   1
(May-2009)   10   5
(Oct-2009)   15  14
(Mar-2010)   18  18  16   4
(Sep-2010)   18  18  18  18   9   2   1
(Dic-2010)   13  13  12  12  12   5   1
(Abr-2011)   23  23  23  23  23  22  17   4
(Ago-2011)   12  12  11  11  11  11  11  11   4
(Ene-2012)       21  21  18  17  17  17  17  11   3
(Jul-2012)           15  15  15  15  15  15  14  11
(Nov-2012)               12  12  11  11  11  11  11
(Feb-2013)                   19  19  16  15  14  14
(Jun-2013)                       19  18  16  15  15
(Sep-2013)                           18  18  18  18
(Dic-2013)                               14  14  12
(Abr-2014)                                    9   9
(Jul-2014)                                       10
Total:      127 125 117 113 118 121 125 121 110 103

Facundo Batista: ¿Dónde estaba Dios?

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Hay un micro de la segunda temporada del genial programa "Filosofía aquí y ahora", de José Pablo Feinmann, que se llama ¿Dónde estaba Dios?. Lo pueden ver acá, pero les transcribo el texto, que es cortito...

    En el tema de Auschwitz está el tema de Dios.

    Es un tema muy muy complejo, y más de un teólogo se pone de muy mal humor cuando se menciona el tema de Dios con respecto a Auschwitz, pero más de un filósofo ha preguntado ¿dónde estaba Dios en Auschwitz?

    E incluso Primo Levi, que es el gran escritor judío, que escribe "Si esto es un hombre", "Los hundidos y los salvados"... dice "Existe Auschwitz, no existe Dios".

    Y Karl Löwith, que también es un gran pensador judío, discípulo de Heidegger, dice "Luego de Auschwitz es imposible pensar un Dios totalmente bueno".

    Es muy contundente, todo esto. Hay un tango, incluso, genial, que dice "¿dónde estaba Dios cuando te fuiste?". O sea, nuestra tanguística es tan excepcional que puede ser comparada con los grandes filósofos del siglo XX.

    Es lo mismo, ¿dónde estaba Dios cuando te fuiste?.

Y como cierre, tenemos al Chino Laborde, invitado de Demoliendo Tangos, interpretando, justamente, "Canción desesperada", de Enrique Santos Discépolo.

Alejandro Santos: Shut up and calculate!

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Sin contenido

Joaquin Tita: Argentina - Suiza

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Manuel Kaufmann (Humitos): Voalá

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Hace ya un tiempo que quiero mostrarle un truco en el trompo al Chemma, mi amigo y compañero de malabares por los medio días. El problema es que no tenía ninguna forma de filmarlo.

Hoy, aprovechando que me encontré con mi amigo Suizo (que conocí en Mina Clavero en la Quebrada de los Condoritos) tiene una Nikon D90 y filma, le pedí que me grabe un par de videos así los publicaba y podía mostrarle al Chemma que el truco que habíamos empezado a practicar antes de que salga de viaje, está cocinado (miralo maximizado):

Después, metí un par de trucos más aprovechando la volada: "El Puente"

... el "Equilibrio en el dedo"

... y "La Cazada al Vuelo"

Manuel Kaufmann (Humitos): Riesgo de muerte

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Tuve miedo. De verdad.

Salí de Merlo, San Luis, cerca de las 10 de la mañana con destino a San Luis, San Luis. La idea era hacer una ruta que me habían recomendado por Twitter cuando pregunté qué había para hacer yendo para ese lado. El que se jugó fue @gilgamezh y gracias a él casi perdemos un "humitos" en el camino ;)

Toda la parte limítrofe con Córdoba es hermosa, muy lindos paisajes y pueblitos que fui pasando. De hecho, en algunos entraba porque estaba buscando una estación de servicio que funcione con débito: ¿podés creer que todavía hay muchas que NO aceptan? Incluso, las YPF que son del pueblo :P

Cuando llegué a la parte dónde me habían dicho que se ponía copado, no era solo copado sino que era EXTREMO también. Balizas, limpia parabrisas, luces bajas y antiniebla, calefacción en 103% y mucha caca encima. No se veía nada de nada. No se sabía si tenía que seguir derecho o simplemente se terminaba la calle y tenía que saltar por el aire:

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Así manejé varios kilómetros hasta llegar a la cima de la montaña

Le metí pata lo más que pude. Bah, pata... Iba a 20 o a 30 Km/h. No se podía ir a más que eso. Incluso a esa velocidad, por ahí me aparecían unas curvas muy pronunciadas (en U y en subida) que no se veían y me obligaban a frenar. No podía crear en dónde estaba. Literlamente adentro de las nubes, solo, con agua y comida y bastante nafta por suerte. Yo ya me venía haciendo la cabeza de que se podía llegar a poner peor y tener que pasar una noche ahí. Igualmente, tenía todo lo necesario como para tirar el auto a un costado, cocinar algo en la garrafita y ver qué onda al día siguiente.

Bajé un par de veces a sacar fotos, ya que no podía creer lo que "no estaba viendo" y por otro lado me ponía un poco mal. Tenía miedo. La montaña era intermiable y yo seguía subiendo y viendo carteles de tránsito advirtiendo de los derrumbes, sumado a que había varias piedras en el medio de la ruta (otra cosa que veía cuando las tenía AHÍ y tenía que frenar).

Estaba un poco nervioso, exitado, ansioso y preocupado porque a las 15hs tenía una reunión por Skype en el laburo y eran las 13hs y yo viendo la posibilidad de no morir en el intento de llegar a esa reunión a horario. Pero bueno, ya había tomado la pésima decisión de salir a la ruta un día laboral y encima con una hora fija a la que debería llegar a un destino y encima que tenga buena conexión a internet para encima después tener que buscar un lugar dónde dormir. Estas son las cosas que "estoy aprendiendo" a no hacer.

Traté de olvidarme de eso. Pensaba en que en algún momento iba a tener señal de celular e iba a poder decir: "No llego a la meeting. Gracias totales". Aunque el mensaje debería haber sido algo así como: "No sé si llego vivo a mañana. Sigan con el proyecto ustedes". No importa. "Pensá en otra cosa. Mirá lo que es este zarpado lugar. Pensá en positivo: 'terrible experiencia va a ser quedarse acá', ¿no?" -me decía solo...

De repente...

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... se despejó todo!

Pasé a estar arriba de las nubes y fue un flash de la manera que se abrió todo. Pareció que me pusieron unos lentes que hacían muy buen foco. Volví a recuperar la suficiente visión como para tranquilizarme un poco y bajar la ansiedad de llegar a destino. A algún destino.

Seguí, seguí, seguí bastante. Me crucé a un flaco andando a caballo por ahí. Sí, yo tampoco lo podía creer. Hacía 1°C y el flaco ahí, tiqui-tiqui a caballo. Yo me mando cualquiera, pero ese flaco me gana. Crucé algunos arroyos con un poco de miedo también, ya que el auto es bastante bajo y tenía miedo que le entre mucha agua, pero se la bancó re bien el loco. No tengo de qué quejarme... Es lo bueno de tener un mecánico de confianza (para otro post).

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Errante contemplando el paisaje

En el medio paré en El Trapiche, ya que me lo habían recomendado antes de salir del Hostel en el que estaba en Merlo. Di un par de vueltas por ahí, busqué WiFi, busqué un hostel y no encontré nada. Ni siquiera gente en la calle. Así que, aunque el lugar era hermoso (el pueblo montado a la vera de un río y entre las montañas -las calles pasan una por abajo de la otra con algunos puentes y vados que cruzan el río) decidí seguir viaje ya que todavía estaba a tiempo de llegar a la reunión si es que conseguía una conexión a internet.

Llegué a una YPF que estaba cerca de San Luis capital, probé la conexión y funcionaba bastante bien. Hago una prueba de Skype con mi primo y funcionaba bien, así que ya estaba listo para la reunión. Espero un rato ahí a que se haga la hora, aparece mi jefe y... "Charán", me dice que no se hace la reunión porque no sé qué y que encima no le cumplí con no sé que bosta y que esto y que el otro: :( . Hubo un mal entendido ahí y me bajoneó bastante. Por suerte ya está solucionado eso, pero yo me perdí de quedarme en El Trapiche que era mortal.

La verdad que @gilgamezh la pegó con la ruta que me recomendó hacer. Si bien tuve bastante miedo en varias oportunidades, la experiencia fue apasionante y el paisaje maravilloso. ¡Gracias @gilgamezh!

Podés ver todas las fotos acá

Juanjo Conti: Reseña de Xolopes en El Litoral

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El Litoral publicó una reseña de sobre novela Xolopes. Salió en el diario de ayer, jueves, así que si lo compraron o lo compró un vecino, seguro que aún no lo tiraron y la pueden leer en papel. Si no:

http://www.ellitoral.com/index.php/diarios/2014/06/26/arteyletras/ARTE-03.html

Homo ludens, homo narrans

por Diego Suarez

“Xolopes”, de Juanjo Conti. Automágica. Santa Fe, 2014.

Muchos escritores conciben el acto de escribir como una prolongación del acto de leer. Quien escribe transfigura sus lecturas no sólo de páginas impresas, sino también de otros signos, sentimientos, suposiciones, recuerdos, acontecimientos azarosos. “Escribir es sondear y reunir briznas o astillas de experiencia y de memoria para armar una imagen”, palabras de Juan J. Saer que aparecen en uno de los capítulos de Xolopes, de Juanjo Conti, y que de alguna manera delinean un plan de composición.

Xolopes podría considerarse novela sin narrador, o dicho de otro modo, novela en la que aparecen entretejidas tantas voces que pareciera no haber ninguna, con primeras personas que no se sabe de dónde provienen y terceras personas no menos sospechosas, con el agravante de que la consiguiente multiplicidad de relatos hace estallar la unidad de acción y termina por enloquecer la brújula de la trama. Es posible, sin embargo, establecer un punto por el cual cruzan todas estas rectas: Cancún. El lugar marca el tiempo del relato y todo pasa a ocurrir “antes” y “durante” Cancún, en un instante multifacético en el que confluyen sucesos simultáneos (muertes, conspiraciones, sueños, excursiones, almuerzos) con distintos protagonistas. Vemos actuar y oímos a vendedores ambulantes, empleados de hotel, vacacionistas y lunamieleros, en un entramado de géneros discursivos que van de la poesía a la crónica periodística, pasando por la fotografía, las recetas de cocina y hasta la bitácora de una revolución. La entonación que impregna el relato está signada por una ironía serena que no busca ser hiriente, sino más bien gozosa, carnavalesca.

Varios capítulos de la novela podrían considerarse autónomos, debido a sus atributos de microrrelato. El capítulo 69, por ejemplo, dice: “-¿Ese no es el animador de aquaeróbic? ¿Qué hace golpeando la puerta de una de las habitaciones?”. No identificamos quién pronuncia esas palabras, tampoco si se trata del fragmento de un diálogo o de un monólogo interior. Eso es todo, y esa línea alcanza y sobra para que el lector complete a gusto y piacere los intersticios del texto. Esta apertura a la participación del receptor en la creación de sentido es fomentada también por la estructura fractal y lúdica de la novela: 137 capítulos que por ejercicio de un ars combinatoria pueden ser recorridos alternativamente según hechos narrados y voces narradoras.

¿Cuántas veces hemos oído exclamar a alguien que acaba de contar una anécdota: “¡Yo tendría que escribir un libro!”? El autor de Xolopes debe ser uno de los pocos mortales que han hecho realidad ese proyecto, empleando la humilde técnica del personaje que en el capítulo 46 le comenta a otro huésped del hotel su afición a escribir cuentos. “Ah… hay que tener imaginación para eso”, dice el huésped, a lo cual el cuentista replica: “No tanta, me la paso recogiendo voces de otros”. A nadie se le escapa que la cosa no es tan simple, que se requiere algo más que eso. Discretamente, Conti sabe qué es y lo emplea con felices resultados.

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