Juanjo Conti: Miopía
Ese momento en el que todos nos vamos pasando los lentes nuevos de alguno del grupo, riéndonos por ver nublado y diciéndole que no ve nada. Me tocó a mi y, luego de calzármelos, la realidad aumentó increíblemente su definición. “Oh, shit”, se escuchó.
Después de los inevitables acontecimientos de la próxima semana voy a tener que ir al oculista.
Mariano Draghi (cHagHi): Desenterrando recuerdos
Estuve en Bella Vista aprovechando el finde largo, y resulta que me encontré con varios álbumes de fotos de mis primeros trekkings. Sí, álbumes de esos que uno sacaba fotos con una película, las mandaba a revelar, compraba un álbum, y ponía las fotos dentro.
Fue una catarata de recuerdos… impresionante. Entre todas las cosas, estaba aquel segundo viaje al Lanín. En el año 2000, ponele (nunca estoy 100% seguro del año…) Y al final de ese álbum, unas “estampitas” caseras con las reflexiones de la beata “Laura Llama”. Y me entré a cagar de risa solo… me había olvidado completamente de nuestra querida beata (¿qué será de su vida?) y de sus profundas reflexiones.
No tenía un scanner a mano, ni siquiera una cámara de fotos “de verdad”, pero tenía que digitalizar ese momento. Así que saqué una foto con el celu:
En Junín de los Andes visitá el santuario de Laura Llama. Un paraíso rodeado de Amancay, flor preferida de la beata. Nadie pasa desapercibido a su lado…
Queremos compartir contigo las reflexiones de nuestra venerada beata Laura Llama:
- Si uno tiene un hermano… es tu hermano.
- Lo que pasa es que nos vimos siempre pero nunca nos miramos.
- Siempre te miré, pero ahora que te veo… sos vos.
- Lo que importa no es la edad sino como uno se siente y aparenta.
- Yo pensé que me encantaba ese lugar…
Ya se estimado lector que probablemente para ti esto no tenga sentido, o sea una boludez. Pero creeme que hay unas quince personas que si llegan a encontrar esto, se van a acordar. Y con eso a mi me alcanza…
Facundo Batista: Eruca Sativa
El nombre del título corresponde a una banda formada a fines del 2007, un grupo de rock originario de Córdoba, conformado por Lula Bertoldi (voz y guitarra), Brenda Martin (bajo y coros) y Gabriel Pedernera (batería y coros). En un par de años explotaron, ganaron un montón de premios (mejor grupo nacional por el Sí, primer puesto en el bombardeo del demo de la rock&pop, etc.) y tienen dos discos en la calle: "La carne", del 2008, y "Es", del 2010.
Lo primero que escuché de esta banda fue su cover de Eleanor Rigby... bah, lo ví, acá. Me partió la cabeza. Un rato después estaba bajando los mp3 de algún lado, y desde ese momento me gustan cada vez más.
Tenía muchas ganas de verlos en vivo... y la oportunidad se dió el sábado pasado, en El Teatro de Flores. Llegué demasiado temprano, esperé un montón, finalmente entré, y me dispuse a ver las otras bandas que estaban antes.
Primero pasaron Ermitaños, que no me gustó ni un poquito, especialmente esa actitud de "soy un loco metal, mirá las poses que hago para tocar los instrumentos"; la verdad, me parecieron unos pendejos. Luego Decenadores, que estuvo notablemente mejor, pero también un poco sobreactuado el cantante.
A esa altura ya me preguntaba si no era yo que estaba viejo la razón por la cual me parecían ridículas las puestas en escena. Me quedé con esa duda hasta que arrancó el tercer show de la noche, Eruca Sativa, que dió un espectáculo de puta madre.
Increíble lo bien que suenan en vivo, la potencia que desarrollan en el escenario, y lo bien que llevan el show. No esperaba que estén tan bien, la verdad, una gran sorpresa positiva. Tengo muchas ganas de volverlos a ver, la buena noticia es que tocan el 10 de Marzo en Ramos Mejía...
Voy a ver si para esa fecha traen una remera al menos L, ya que las que tenían el otro día eran todas chicas :|. Igual aproveché para comprarles un disco, "Es", luego de charlar con ello y cerciorarme que la guita es para ellos, no para intermediarios (tienen su propio sello, MTM, y manejan o negocian la distribución). Es más, les quise comprar el otro disco, que está agotado... le decía al baterista "yo tengo los mp3... no quiero la cajita ni el disquito... te pago lo que vale el disco y ya", pero no me aceptó la plata, me dijo que cuando lo reediten lo compro y listo, :)
No está tan mal tener el disco original (particularmente si no le inflo los bolsillos a los buitres de siempre), porque las bandas le ponen esfuerzo y ganas, especialmente al librito. Lo primero que leo es la ficha técnica del disco, y hubo algo que me llamó la atención: abajo de la misma dice "Si tenés dudas sobre tu identidad llamá a las Abuelas: 4384 0983".
Una banda copada, de punta a punta.
Roberto Alsina: Los Símbolos Feos
Hace dos noches, en un cumpleaños, una persona (nombre reservado porque no lo conocen, es joven y mide como 1.95) dijo algo tipo "los símbolosson útiles para reunir gente en una batalla".
Yo respondí tipo "si alguna vez necesito llevar gente a una batalla, voy a usar una bandera fea (ponele, una mulita erguida), así al menos voy a saber que están ahí porque quieren y no por el marketing". Lo que es probablemente una cosa bastante pelotuda aún para mis standards, pero:
Es una estupidez porque sólo aceptar la ayuda de los creyentes y no tratar de hacer que los demás crean es una buena manera de asegurarse que contás con tan sólo una enfervorizada minoría de partidarios (insertar chiste de "El año de Linux en el escritorio").
Pero medio que lo creo, porque ser feo y que te quieran es más cálido que que te quieran cuando sos lindo, y porque ser complicado y apreciado es más valioso que ser accesible y apreciado. Pero eso sólo funciona si sos difícil de verdad, y no a propósito, porque eso es pose. Y feo en serio, no como Charlize Theron con maquillaje de gorda.
¿Entonces, hasta qué punto es uno molesto de forma honesta? Esa, amigos es la cuestión. Y si alguna vez tengo que liderar a alguien espero poder hacerlo como yo mismo, y que ellos vengan porque se les canta el tujes, no porque se los digo.
No estoy acá para convencer gente. Estoy acá para conocer gente.
Mariano Guerra: estoy usando duckduckgo (de nuevo), dale una probada!
este es un post un poco de marketing, un poco informativo.
hace una semana estoy usando duck duck go
las razones se resumen en:
Mariano Draghi (cHagHi): Only When I Dream
Juanjo Conti: La lujuria para un programador
Si estas frases representan a los otros 6 pecados capitales para un programador, ¿cuál sería la frase exacta que iconiza la lujuria?
2.1 Lujuria
(deje un comentario para completar este casillero)
2.2 Gula
“¡Huy!, me comí un punto y coma.”
2.3 Avaricia
“Todos estos módulos son míos, y nadie los toca.”
2.4 Pereza
“Puedo escribir una función que venga por mí al trabajo.”
2.5 Ira
“Si encuentro al que me cambió esa línea lo mato.”
2.6 Envidia
“¿Por qué ellos pueden programar en Python y nosotros solo Java?”
2.7 Soberbia
“No es un error, es una nueva característica.”
PS: para la respuesta más original hay un premio
Roberto Alsina: Seis años
Manuel Kaufmann (Humitos): Alguna vez tuve barba y… bigote
Roberto Alsina: Raspar no duele
En general soy alérgico al HTML, especialmente a parsearlo. Sin embargo, cada tanto surge algo y es mejor tener los músculos sin atrofiar.
Así que veamos el sitio de las Ted Talks. Tienen una linda tabla con información de las charlas, por si querés hacer algo con ellas.
¿Y cómo sacás esa info? Haciendo "scraping" de la página. ¿Y cómo hacemos eso de forma indolora? Con Python y BeautifulSoup.
from BeautifulSoup import BeautifulSoup import urllib # Leemos toda la página data = urllib.urlopen('http://www.ted.com/talks/quick-list').read() # La parseamos soup = BeautifulSoup(data) # Busco la tabla con la data table = soup.findAll('table', attrs= {"class": "downloads notranslate"})[0] # Tomo las filas, salteando la primera rows = table.findAll('tr')[1:] items = [] # Para cada fila saco los datos # Y la guardo en algún lado for row in rows: cells = row.findAll('td') item = {} item['date'] = cells[0].text item['event'] = cells[1].text item['title'] = cells[2].text item['duration'] = cells[3].text item['links'] = [a['href'] for a in cells[4].findAll('a')] items.append(item)
¡Y ya está! Sorprendentemente indoloro.
Manuel Kaufmann (Humitos): Donación de hardware
Como todos saben, hace un tiempo se me quemó la placa madre y tuve que cambiar algunas partes de mi computadora de escritorio. Sin embargo, algunas partes de mi vieja computadora están en buen estado y funcionando aunque yo no las haya podido seguir usando por una cuestión de compatibilidad entre las partes viejas y las nuevas que compré.
Entonces, hoy me encuentro escribiendo este post para informar que tengo una Memoria RAM de 1Gb DDR2, una Fuente de 350W y un Microprocesador AMD Athlon 64 X2 4200+ Dual Core Socket AM2 Box paradonar a quien lo necesite.
La forma de obtener estas partes es simple. Dejás un comentario en este post explicando cúal sería el uso y nos ponemos en contacto luego. Tienen prioridad aquellas personas que los soliciten para algún destino relacionado con el Software Libre.
Espero que a alguien les sirvan estas cosas. Como dije antes, están en perfecto funcionamiento.
Roberto Alsina: Escribir, y qué escribir.
Algunos sabrán que escribí algo así como el 30% de un libro, llamado "Python No Muerde", disponible en http://nomuerde.netmanagers.com.ar Ese libro está estancado hace mucho.
Por otro lado, escribí una serie muy popular de posts, llamada "PyQt en Ejemplos", que (adivinen) lleva mucho tiempo estancada.
El problema con el libro es que traté de cubrir demasiado terreno. Terminado sería un libro de 500 páginas, y eso incluye escribir media docena de apps de ejemplo, algunas de ellas en áreas en las que no soy experto.
El problema principal con los posts es que el ejemplo es pedorro (¡app de TODOs!) y expandirla es aburrido.
¡Qué mejor manera de resolver el problema que mezclar las dos cosas!
Voy a dejar Python No Muerde como está, y voy a hacer un libro nuevo, que se llame PyQt No Muerde. Va a mantener el tono y el lenguaje del anterior, y va a compartir varios capítulos, pero se va a enfocar en desarrollar apps PyQt, en vez de apuntar a metas demasiado ambiciosas. Espero que sea de unas 200 páginas.
Tengo permiso de la superioridad (mi señora) para trabajar en esto un par de horas al día temprano a la mañana. Tal vez avance, tal vez no. Como siempre, yo no prometo, experimento.
Facundo Batista: Anochecer de un día agitado
Claro, porque para la merienda tuvimos que hacer jugo con las naranjas que habíamos traído de Concordia...
Para la cena, milanesas de berenjena, caseritas caseritas...
Finalmente, cerramos el día yendo al sobre... bah, a la "cama grande" (ya no usamos cuna!):
BTW, esa es la misma cama que yo usaba de chico, hecha por mi viejo (o, mejor dicho, la cama que siempre usé cuando estuve en Ciudad Evita).
Roberto Alsina: Redes Antisociales
Me encanta http://goodreads.com. Ha mejorado visiblemente mivida como lector. He leído autores que no hubiera leído sin ese sitio, y libros de esos autores que hubiera ignorado, y lleva registro de qué leí, que leo, y que quiero leer.
Lo que nunca fué para mí es una red social. Estaría igual de feliz si el sitio estuviera habitado por un millón de extraños anónimos de cuyo buen gusto me pudiera aprovechar.
Hoy en día tengo unos cuantos amigos ahí, pero casi nunca hago algo "social" mas allá de aceptar pedidos, y poner reviews que no creo que nadie lea.
Me gusta Flickr donde pongo la mayoría de mis fotos (algún día, todas mis fotos). Es barato y puedo subir prácticamente fotos ilimitadas, y puedo compartirlas (a veces) con amigos reposteándolas a twitter o facebook.
¡Hasta fueron tan amables de guardar todas las fotos que subí como usuario free hasta que les pagué por el espacio que ocupaban 5 años más tarde!
Me gusta Twitter para postear cosas chicas que no merecen entrar al blog, boludear con amigos y no tanto, conocer gente, y perder un ratito todos los días.
Una de esas cosas no es como las otras. Ona de esas cosas "sociales" la uso porque es social, las otras no, y la verdad que sean sociales o no no me interesa mucho.
Tal vez hoy para que una red social tenga éxito debería prestar atención a los antisociales, para que al menos al principio, cuando no conocés a nadie, sirva para algo. No voy a Goodreads a charlar. No voy a Flickr a discutir. Voy a poner fotos y libros. Y por eso sigo ahí, y ahora conozco gente.
Juanjo Conti: El cuento excluído
Como si no tuviera nada para hacer, estoy armando el segundo libro de cuentos. Principalmente me encargo de la selección. El que sigue es un cuento que estoy por dejar a fuera. A ver si lo salvan.
La historia del salvador del futuro se escuchó por primera vez en las calles de Guadalupe contada por el pelado Gutiérrez, miembro de Los caballeros de La Rosa del año 1997 a 2008. La historia había tenido lugar en su pueblo natal y una noche de invierno, cuando la botella de licor de menta ya casi se terminaba, al reparo de la basílica, así la contó a sus compañeros:
Una tarde de 1982, un grupo de chicos estaban jugando al fútbol en un campito a las afueras del pueblo cuando una luz azul brillante se divisó entre unos árboles. Sorprendidos por el suceso, en un lugar donde nunca pasaba nada, los amigos corrieron a ver de qué se trataba.
Para su sorpresa, en el lugar donde habían visto la luz, no encontraron más que a una persona. Vestía toda de blanco y su rostro era en extremo pálido. Otro dato, no menor, es que los muchachos nunca pudieron precisar si se trataba de un hombre o una mujer. Años más tarde, el gordo Fontana diría “que mirada severa tenía ese hombre” y ojera Martínez se asombraría al recordar que el la había encontrado perturbantemente atractiva.
El personaje se les acercó muy tranquilo y en un lenguaje que parecía forzado les preguntó:
-¿Dónde puedo encontrar a Máximo Beltrán?
Los chicos empezaron a divagar y a dar indicaciones que se contradecían. Aturdido, el visitante negó con la cabeza y abriéndose paso entre los jóvenes hizo una expresión con su cara muy parecida a la de alguien que toma un mate por primera vez.
Entró al pueblo por la calle principal y se detuvo en el primer negocio qué encontró. En la verdulería no había nadie más que el puestero, quien sin darle tiempo a preguntar nada, lo atacó con espinacas en oferta y manzanas que según él eran un lujo. El visitante no pudo pronunciar palabra y tuvo que salir de ahí sin la información que necesitaba. Lo hizo sacudiendo las manos, como si la situación lo empezara a irritar.
Siguió caminando, preguntándose a quién interrogar, cuando un patrullero de policía se detuve junto a él. Los oficiales se bajaron y le pidieron documentación.
Como no tenía nada y hablaba muy extraño, no dudaron en cargarlo en el auto y llevarlo a la comisaría para tomarle declaración.
- ¿Nombre?
- Capitan Oliverio XX Omega.
- ¿De dónde es, Oliverio?
- Soy de acá, vivo en este pueblo.
-¿Cómo puede ser que viva en este pueblo, si nunca lo hemos visto antes?
Oliverio sonrió, sabía que la pregunta correcta que debían hacerle era, ¿De cuándo es, Oliverio? Pero evitó ese detalle.
- Soy muy reservado, casi no salgo de mi casa. Puedo ir a buscar mis documentos allí.
Ninguno de los presentes en el interrogatorio le creía y la charla se estaba volviendo algo tensa. Entonces Oliverio volvió a intervenir.
- Busco a Máximo Beltrán, ¿lo conocen?
Por supuesto que lo conocían, varón, 24 años, trabaja de changarín en los campos. Lo habían tenido sentado en ese mismo banquillo en más de una oportunidad.
- ¿Y porqué lo busca?
- Su vida está en riesgo y a los míos nos interesa que llega hasta su destino con la menor cantidad de inconvenientes posible.
Los policías se quedaron mirando atónitos, ¿quién era este loquito vestido de blanco y quienes eran “los suyos”? Pero cuando volvieron de su ensimismamiento, el extraño personaje ya no estaba en la sala de interrogatorios. Y para salir ellos, tuvieron que abrir la puerta a la que minutos antes le habían echado llave.
Horas mas tarde, el visitante, del que estaba ya todo el pueblo hablando, había conseguido unas ropas oscuras para ponerse arriba y vagaba en busca de Máximo. Había levantado la pista de que por las tardes siempre se lo podía encontrar en alguno de los pocos bares locales, pero con poca suerte ya había entrado sin éxito a dos. Cuando abrió la puerta del tercero, una polvareda se levantó a la vez que la puerta que empujaba se arrastraba con fuerza contra el piso. El lugar tenía una iluminación deficiente y los resplandores que entraban por una ventana de vidrio sucio hacían que la atmósfera fuera más tétrica de lo que era en realidad, si eso era posible.
-Estoy buscando a Máximo Beltrán.
Nadie, excepto un muchacho, volvió la cabeza.
- ¿Para que lo busca, compañero?
La voz, que atestiguaba ya haber sido entonada con más de una copa, salía de la boca de Beltrán.
- Necesito verlo por que su vida corre peligro. No va a morir, pero quiero ahorrarle algunos inconvenientes.
Máximo no podía tomar en serio sus palabras, nadie podría haberlo hecho y resopló en el aire a la vez que le hacía una seña al mozo pidiendo otro vaso se Legui.
El forastero, ya perdiendo su paciencia se acercó a su objetivo, le apoyó su pesada mano en el hombro y lo invitó a salir afuera a hablar. Cuando estuvieron allí, Beltrán a duras penas se mantenía en pie, el visitante se puso a mirarlo muy fijo. Todos los habitantes que se habían acercado por curiosidad, se mantenían a algunos metros a la espera del desenlace de la escena. ¿Qué le dirá? ¿Le traerá algún mensaje? ¿Le dejará plata? Nadie sabía muy bien por qué alguien se preocuparía por ese peón que nunca había hecho nada, pero la situación era por demás extraña e iba a ser el tema de conversación del día siguiente: nadie se lo quería perder.
Nadie pudo nunca explicar el final de la historia, pero mientras todos agudizaban el oído con el fin de no perderse un detalle, se escuchó un estruendo que lo hubiese escuchando hasta un sordo. El visitante le metió tal piña a Máximo Bletran que lo hizo dar media vuelta y caer desvanecido en el suelo. De la boca le saltaron dos dientes y una corona de metal.
El extraño visitante dejó caer sus ropas negras. Se tocó con el índice y en anular derecho el hombro izquierdo a la vez que en forma casi imperceptible decía “misión cumplida”. Y allí, ante la incrédula mirada de todos, desapareció.
- ¡No nos mientas, Guitierrez! -se quejó el judío Borestein.
– Esta es la más pura verdad, compañeros. Esa noche, Máximo Beltrán concurrió la guardia del hospital del pueblo con los dientes en la mano y la inflamación más grande que se haya atendido en el lugar. Cuando el odontólogo de turno lo vio, casi se cae de espalda. Bajo la corona perdida tenía una tremenda infección, que de no haber sido descubierta por los fortuitos y fantásticos acontecimientos, le habría producido sino la muerte repentina, un dolor de mil demonios. Lo que nunca nos enteramos en el pueblo fue qué providencial destino tendría Beltrán o, en todo caso, alguno de sus desentiendes.
Roberto Alsina: Los Blogs Que No Escribo
Manuel Kaufmann (Humitos): Camarita
Apareció una nueva locura / diversión / pasión / boludez / loquesea a mi vida: las fotos.
Si bien hace tiempo que me gusta sacar fotos, no sabía que me gustaba tanto. No hace mucho me compré una cámara digital Olympus de 7.1 Megapixeles simplemente porque era barata. Osea, yo quería una cámara para poder llevar a todos lados y para sacar fotos de pelotudeces, básicamente, a modo de recuerdos personales y familiares.
Después de un tiempo, me dí cuenta que está bueno sacar fotos a la naturaleza, bichos, plantas, paisajes, actividades circenses, autos, noches, lunas, estrellas, etc. Muchas veces intenté sacar ese tipo de fotos con mi cámara pocket, pero en la mayoría de los casos no salía la foto que yo me imaginaba. O bien porque quedaba fuera de foco, o porque no le daba el zoom, o la calidad de la imagen resultante no era de mi agrado.
Está bien, la cámara esa me salió $400 en Septiembre de 2010. Una ganga para lo que es la cámara la verdad. Pero sin embargo cumplía con mis requisitos aunque me perdía de sacar muchas fotos exactamente como yo quería. Igualmente,yo no sé nada de fotografía; estoy aprendiendo practicando cada vez que saco una foto nueva. Me gusta ponerme a jugar con las opciones de la cámara y ver qué se puede lograr.
Hace como un mes, mientras estábamos de gira con el circo, mi cámara dijo: “Basta”. Todos la escuchamos. Dejando de sacar fotos sin que sean estas una cagada. Aún no entiendo bien qué pasó, pero la cámara saca todas las fotos como super-saturada de blancos y no se entiende nada.
Después de este acontecimiento, estuve pensando un ratito, averiguando precios y finalmente después de “2 largos días” de ver cámaras en Mercado Libre, me terminé comprando una camarita más o menos.
Así como muchas otras cosas que hago, esto también me interesa mostrarlo y tener un espacio propio dónde puedo volver a consultar qué estaba haciendo por aquel entonces en el tiempo. Por esto, junto con mi equipo, decidimos abrir un nuevo sitio web llamado Humitos’ Photographies.
Es más, está hecho con un proyecto que conocí cuando fui a Buenos Aires la semana pasada a un Asado Geek, llamado HGP que cómo si fuera poco: es Software Libre. Así que, empecé a colaborar un poco con este, me lo chafié, y lo instalé en mi servidor.
Facundo Batista: Bajando videoclips
En algún momento me di cuenta que en una reunión es mucho más interesante, en lugar de solamente tener algo de música de fondo, pasar videos musicales... tenés la música, y tenés la imagen. Mi hermana es de hacer esto, y funciona.
Entonces, pensé en bajarme todos los videos correspondientes a la música que me gusta... y caí en la conclusión de que era mucho trabajo. Y cuando las cosas implican mucho trabajo, en vez de hacerlas, hay que pensar cómo hacerlas con menos esfuerzo :)
Y, en este caso, la respuesta es: automatizar el proceso. Obviamente, como en todas las automatizaciones, uno primero tiene que aprender el proceso. Para eso, me puse a bajar algunos videos a mano.
Lo más fácil a la hora de bajar archivos es el torrente. Entonces fui a mi buscador de torrents de cabecera y descubrí que realmente no era copado para buscar videos de música (yo lo uso un 99% de las veces para buscar pelis), así que estuve probando otros sitios hasta que encontré Kickass Torrents, que tiene un tag específico para videos, y funciona bastante bien.
Luego, automatizar. Entonces, hice un programita en Python que revisa toda la música que tengo, busca en este sitio los torrentes, y cuando los encuentra, los baja. Si miran el código verán que no es complejo (está desordenado, depende de cómo guardo mi música, etc., pero es simple... es un scriptcito rápido), y funciona de perlas.
Obvio, ahora están bajando un montón de videos y hay que hacer un filtro y selección que es obviamente a mano (o a ojo ;). Y luego vendrá una segunda etapa de aquellos videos que entiendo que existen, pero no se bajaron en esta tanda. Veremos como encaro eso. Deberían ser los menos.
De cualquier manera, este es un buen ejemplo de cómo siempre es mejor saber programar, aunque uno no se dedique a trabajar con computadoras, porque es una buena forma de laburar menos en algunas cosas, :)
Roberto Alsina: PyQt Quickie: Que no te lleve el basurero
Hay un área en qur Qt y Python (y en consecuencia PyQt) no están de acuerdo: manejo de la memoria.
Qt tiene sus mecanismos para crear y eliminar objetos (el árbol de QObjects, smart pointers, etc.) y PyQt usa Python, así que tiene garbage collection.
Consideremos un ejemplo simple:
from PyQt4 import QtCore def finished(): print "El proceso termino!" # Salir de la aplicación QtCore.QCoreApplication.instance().quit() def launch_process(): # Hacer algo asincrono proc = QtCore.QProcess() proc.start("/bin/sleep 3") # Cuando termine, llamar a finished proc.finished.connect(finished) def main(): app = QtCore.QCoreApplication([]) # Lanzar el proceso launch_process() app.exec_() main()
Si ejecutás eso, te va a pasar esto:
QProcess: Destroyed while process is still running. El proceso termino!
Encima el script no termina nunca. ¡Diversión! El problema es que proc está siendo borrado al final de launch_process porque no hay más referencias a él.
Ésta es una mejor manera de hacerlo:
from PyQt4 import QtCore processes = set([]) def finished(): print "El proceso termino!" # Salir de la aplicación QtCore.QCoreApplication.instance().quit() def launch_process(): # Hacer algo asincrono proc = QtCore.QProcess() processes.add(proc) proc.start("/bin/sleep 3") # Cuando termine, llamar a finished proc.finished.connect(finished) def main(): app = QtCore.QCoreApplication([]) # Lanzar el proceso launch_process() app.exec_() main()
Al agregar un processes global y meter ahí proc, mantenemos siempre una referencia, y el programa funciona. Sin embargo, sigue teniendo un problema: nunca eliminamos los objetos QProcess.
Si bien en este caso la pérdida de memoria es muy breve porque el programa termina enseguida, en un programa de verdad esto no es buena idea.
Así que necesitamos agregar una manera de sacar proc de processes cuando no lo necesitemo. Esto no es tan fácil como parece. Por ejemplo, esto no funciona bien:
def launch_process(): # Hacer algo asincrono proc = QtCore.QProcess() processes.add(proc) proc.start("/bin/sleep 3") # Sacamos el proceso del global cuando no lo necesitamos proc.finished.connect(lambda: processes.remove(proc)) # Cuando termine, llamar a finished proc.finished.connect(finished)
¡En esta versión, todavía tenemos un memory leak de proc, aunque processes esté vacío! Lo que pasa es que el lambda contiene una referencia a proc.
No tengo una my buena respuesta para este problema que no involucre convertir todo en miembros de un Qbject y usar sender para saber cuál proceso es el que termina, o usar QSignalMapper. Esa versión la dejo como ejercicio para el lector ;-)
Patricio Molina: Cómo Wikipedia destruyó el mayor libro de consulta de todos los tiempos
Esta es la ley: Cualquier proyecto, si se divide en partes lo suficientemente pequeñas y previsibles, puede ser llevado a cabo casi gratuitamente.
Jimmy Wales llevó a un pequeño equipo de wikipedistas que destruyó al mayor libro de consulta de todos los tiempos. Y casi todos ellos trabajaron gratis.
La Encyclopaedia Britannica se inició en 1770 y es mantenida por un equipo de más de cien editores a tiempo completo. En los últimos 250 años probablemente haya costado más de cien millones de dólares en su construcción y edición.
Wikipedia, por otro lado, es varias veces más grande, mucho más popular, significativamente más actualizada, y fue construida casi gratis. Ningún individuo pudo haber hecho esto. Ningún equipo de cien personas, de hecho. Pero dividiendo el desarrollo de los artículos en millones de tareas de una línea o de un párrafo, Wikipedia aprovechó la ley del Turco Mecánico. En vez de depender en un puñado de profesionales bien pagos, Wikipedia prospera a través de trabajo coordinado de forma flexible de millones de personas cultas, cada una de ellas feliz de contribuir con una pequeña porción del todo.
De “Linchpin: Are You Indispensable?“, por Seth Godin
Juanjo Conti: Sonetos (parte 2)
Después del post de ayer, me acosté a releer los sonetos de Mairal. Conté las sílabas de los versos y no me daban todas 11. Me quejé en Twitter y cuando me desperté al otro día tenía la solución “pero cuidado con las sinalefas y demás trucos”.
Rápido, nuevamente a Wikipedia:
Sinalefa: es la pronunciación en una sola sílaba de la vocal final de una palabra y la vocal inicial de la siguiente.
Y justo cuando me siento a escribir esta errata, Mairal me deja un comentario explicándomelo.
También me pasaron este sitio web http://lexiquetos.org/silio/ que cuenta sílabas.
Reescribo los 2 sonetos de ayer:
trato hecho le dijimos a aquel hombre
sacamos ese cartel y entramos ya
pintamos color rojo muy lindo acá
todo era dicha hasta que llegó el sobre
sin pausa lo abrí con uno de cobre
si ves el cuchillo siempre reculá
mama le enseñó a ir siempre marchatrás
es para disimular que soy pobre
siempre me alegra recibir noticias
mas cuando vienen así en tinta y papel
no resisto más la espera leo antes
uno nunca sabe si son caricias
o terminan siendo un triste gran cincel
olvídalo querida no te gastesen la carta una tía me decía
pronto los visito mis queridines
sin pausa a arreglamos los jardines
ordenar es señal de cortesía
es como recibir un policía
lustro con esmero mis mocasines
en su lugar puse los arlequines
así trabajabamos noche y día
hasta que una buena tarde apareció
con los bolsos repletos de regalos
nos saludó Juanjo y señora esposa
si hasta todos los vecinos visitó
estuvo con nosotros cien veranos
en verdad nunca se fue la tramposa
Juanjo Conti: Sonetos
Hoy en la facu leí el capítulo 1 de El gran surubí la Orsai N° 5. Lo distintivo de este folletín es que está escrito en sonetos. Me gustó la sonoridad, pero la sola lectura no me alcanzó para decodificar la métrica usada.
Wikipedia en mano, estuve estudiando un poco para reflotar conceptos que seguramente estudié en la secundaria.
A saber, este es mi machete para escribir sonetos:
Soneto = 14 versos de 11 sílabas = 4 estrofas = 2 cuartetos + 2 tercetos
1 cuarteto = 4 versos
1 terceto = 3 versos
Verificamos: 4 * 2 + 3 * 2 = 14
Si lo anterior era la sintaxis, lo que sigue es la semántica. Sobre qué hablar en cada parte (no es obligatorio, pero es una guía):
1° cuarteto: el tema
2° cuarteto: amplifica o desarrolla el anterior
1° terceto: reflexión sobre la idea central
2° terceto: remata con reflexión grave
En cada uno de los cuartetos riman el primer verso con el cuarto, y el segundo con el tercero: ABBA ABBA. Para los tercetos uso: CDE CDE.
Y ahí va mi primer intento:
trato hecho le dijimos al hombre
sacamos el cartel y entramos ya
pintamos de rojo muy lindo acá
todo era dicha hasta el sobre
pronto lo abrí con uno de cobre
si ves el cuchillo siempre reculá
mama le enseñó a ir marchatrás
es para disimular que soy pobre
siempre alegra recibir noticias
mas cuando vienen en tinta y papel
no resisto más y la leo antes
uno nunca sabe si son caricias
o tal vez terminan por ser gran cincel
olvídalo querida no te gastesen la carta una tía decía
pronto los visito mis queridines
sin pausa a arreglar los jardines
ordenar es señal de cortesía
es como recibir un policía
lustro con esmero mis mocasines
hasta acomodo los arlequines
así trabajamos noche y día
hasta que una tarde ella llegó
con los bolsos repletos de regalos
nos saludó Juanjo y esposa
si hasta todos los baños visitó
estuvo con nosotros cien veranos
en verdad nunca se fue la tramposa
Roberto Alsina: Es sobre Divididos, debe ser en dos partes.
Again: spanish only!
Después de mi post de ayer acerca de la letra de "Paisano de Hurlingham" recibí un aluvión de correcciones y explicaciones, que enumero a continuación.
Es una referencia a Opalinas Hurlingham, una fábrica abierta en 1948, y abandonada desde 1994. Hay una interesante colección de fotos de su interior en flickr
La empresa fué a la quiebra principalmente por un juicio pionero sobre daño ambiental: envenenaba las napas de la zona con arsénico.
Mi mamá hacía explotar sapos forzándolos a fumar, cuando era chica. No he oído otra referencia a sapos explosivos.
Sigue siendo un misterio el porqué el sapo explota los domingos a las 10.
Me acercan rock checo, aunque no eslovaco.
Desde ya muchas gracias por sus aportes!
Manuel Kaufmann (Humitos): Instalar HP p1005 en Debian Squeeze…
… sin morir en el intento.
Estoy bastante podrido de que “cada vez” que pasa “algo” (no sé exactamente qué -si es una actualización del sistema operativo, cambian los drivers de HP, cambia cups, o lo que sea-) se me pudre la impresora. Deja de funcionar sin que siquiera se dé cuenta de que le estoy mandando a imprimir algo. Ni noticias.
Ayer le dediqué un buen tiempo a investigar (y encontrar) la forma para que pueda volver a instalarla sin renegar unas horas como venía haciendo cada vez que se me rompía la impresora. Por suerte, como dije antes, la encontré y paso a explicarla acá por si a algún otro le sirve.
Creo que eso es todo.
Manuel Kaufmann (Humitos): “Efectos”
¡Prestá atención! Después de ver el siguiente video completo de Hilario Quinteros interpretando “Qué ves el cielo” de Luis Alberto Spinetta, podés seguir leyendo el escrito.
Si no terminás de ver el video, no tiene sentido siquiera que leas lo que está a continuación. Incluso, personalmente preferiría que ni lo hagas. ¡Gracias!
Agudizando los sentidos,
dejando cerrados los ojos,
atento, escuchando lo mínimo.
Desconocido sin sentido,
vagabundo alguno,
encuentro emocional; dos.
Instante constante,
relieve elevado,
mínima profundidad.
Electricidad desenchufada,
amplificada y agudizada.
Innecesaria.
Inexplicable existencia verdadera,
increíblemente probada,
dibujada y acentuada. Improvisada.
Condensación diluida,
profundidad aumentada,
verdad ocultada.
Sensaciones improbables,
sentimientos personales,
intransmitibles / intrasmitibles; personales.
Manuel Kaufmann (Humitos): Dos personsas…
Roberto Alsina: Visto de cerca, todo está hecho de nada
Sorry, spanish only post. But you can listen to the song here
Si tuviera 5 blogs y la energía para postear en todos, el cuarto sería "analizando demasiado la letra de canciones". En homenaje a ese blog que nunca va a existir, este sería el primer post: Paisano de Hurlingham, de Divididos (probablemente mi banda favorita).
Primero, la letra completa:
Al parecer hay un cierto consenso (entre las tres personas a quienes les pregunté), de que esta canción es la descripción de un viaje en tren.
Las letras de Divididos no se caracterizan por ser interpretables linealmente, De hecho, sospecho que la mayoría son simplemente una serie de palabras una después de la otra porque "suenan bien juntas".
El primer verso "Paisano de Hurlingham" es el título mismo de la canción, y, supongo, el protagonista de esta mínima odisea suburbana. "poda neblina" es interesante. No encuentro (gracias google) ninguna referencia a esa frase fuera de esta canción. Es posible que nadie jamás haya dicho "poda neblina" hasta que Mollo cantó esa estrofa.
Para que se hagan una idea de lo raro que es eso, hay dos referencias independientes a "navaja desierta", que son dos palabras al azar sacadas del diccionario. ¿Entonces, qué es "poda neblina"? Bueno, si es muy temprano, hay neblina, y el paisano la atraviesa, la corta, la poda. Así que, tirando de los pelos (que lo vamos a hacer bastante), podemos suponer que nos ubica temporalmente en una madrugada neblinosa.
Más obvio es "moneda o botón". Habla de hacer trampa, de pasar un botón donde debería haber una moneda. No se puede hacer eso con el cajero, ni con un vendedor, pero sí se puede en la limosna del "ciego bilingüe".
"paso morales" es obvia. Es la calle Paso Morales, en Villa Tesei. De hecho esa calle corta la vía del tren que viene de Chacarita, lo que confirma que hablamos de un viaje por las vías.
Es difícil justificar "sin la opalina". De hecho, no lo voy a intentar. "de Retiro a Pilar / busca el chancho al chabón" es tal vez la línea más obvia: es un guarda de tren que busca a un pasajero que no paga, y lo persigue desde Retiro a Pilar. El problema con esa obviedad es que:
¿Es tal vez que "De Chacarita a Hurlingham" es imposible desde un punto de vista de métrica? Sería comprensible si así fuera.
"Sapo explota en San Martín / los domingos a las diez" es oscura. Además de que ninguna de las líneas de ferrocarril mencionadas pasa por San Martín. ¡Pero el recorrido Retiro/Pilar es de la línea San Martín! Si bien no logramos esclarecer qué sapo explota, porqué ni dónde, si bien sabemos cuando. Esto fortalece la hipótesis de que el paisano por algún motivo está yendo a Pilar.
También es sanmartiniana la referencia al "sable recto en la estación", por contraposición al famoso sable corvo del General. Que nunca jamás tuvo el grado de Mayor (ascendió de capitán a general), lo que complica encasillar "berretín de mayor".
"Canilla en el andén / gotea noticias / te grita el titular / mentiras sin picar" es directa. Un canillita, un canilla, es un vendedor de diarios. Las canillas gotean, los canillitas gotean noticias. Gritan los titulares (aunque creo que ningún canillita grita los títulos desde 1947 o algo así). Mentiras sin picar, porque el papel no está picado, todavía, porque es un diario de hoy.
Y llegamos a la estrofa final, "Abejas con ombu / viajando en el panal / va la timba en el furgón." Me resisto a dar una interpretación, mas allá de que las abejas en el panal van apretadas, y que ombú es una marca de papel para armar cigarrillos, que seguramente la gente de la banda ha usado en abundancia para drogarse, lo que seguramente es un ingrediente importante en la escritura de sus letras.
¿Qué conclusión podemos sacar de este análisis? Bueno, yo, personalmente, preferiría no entender lo que dicen, que Divididos fuera una banda de rock eslovaco, y poder sentir la patada en la frente que es esta canción sin tratar de entender qué carajo es "sapo explota en san martín". Pero eso es un problema mío.
Alejandro Santos: Sede UNLP del 1er TAIP
Mariano Guerra: snowboard en los alpes (Oberstdorf)
desde que empece a hacer streetboard (por alla por mis 14 anios de edad) siempre dije que iba a aprender a hacer snowboard en los alpes, no se de donde salio la idea pero siempre lo dije.
Manuel Kaufmann (Humitos): Quilmes “Standar” Output
Manuel Kaufmann (Humitos): “Alta cresta”
… -se escuchó a lo lejos; y nuevamente después de unos cortos segundos, el silencio-
Después de una mañana de idas y vueltas, ya cansado de que las cosas no estaban yendo para dónde había pensado, decidió cambiar. Esa misma mañana, había escuchado repetidas veces las frases “Siente, vive” y “Siempre libre” en la letra de una canción; quizás haya sido eso lo que influyó a su decisión.
Terminando de revisar con calor la correspondencia y habiendo recibido “no” muy buenas noticias, hizo llegar un mensaje, agarró sus cosas y se marchó caminando, tranquilo, sin apuro y hasta pensando en que ya se estaba relajando. Ya se empezaba a sentir un cambio.
Aunque no era muy largo el camino y no tardó mucho en llegar, cruzó máquinas, árboles, autos, palmeras, personas, tubos, gente, al almacenero, unos cuantos perros, cemento y hasta incluso una enredadera. Para ese momento, cuando estaba cruzando la enredadera, notó que la puerta de la casa hacia la que se dirigía estaba abierta y también una persona en su presencia; indicando dónde empieza “el afuera” y dónde “el adentro”.
Se relajó aún más, quizás pensando en que lo estaban esperando y posiblemente ya había muchas ideas circundando en el espacio. Sin apuro y manteniendo la misma tranquilidad con la que venía, llegó, saludó, entró y terminó de saludar a las demás personas dentro.
Sutilmente cambiaron de habitación para no molestar a los demás y tampoco a ellos mismos. Un lugar dónde puedan estar de forma homogéneas y concentradas las energías y no mezcladas entre sí.
Como si fuese lo más natural del mundo, quien recién llegaba a la casa explica cuáles era los pensamientos (influidos por una inimaginable cantidad de cosas) que se cruzaban mientras iba caminando. Acordaron lo charlado y arrancaron.
“¿A ver la máquina?” -dice quien iba a hacer de peluquero. Después de haber abierto la caja, le enseña todas las piezas, le muestra las medidas de los cortes y entre los dos acuerdan qué medidas iba en cada sector, pensando… Pensando en que ninguno de los dos tenía ni idea cómo iban a quedar esos pensamientos plasmados minutos más tarde.
Manos a la obra. “El cliente” corre el almohadón, camisas y demás cosas colgadas de la silla y se sienta. Empiezan a moverse las cuchillas, ya filosas y aceitadas; lista para cortar pelo. Se escuchan los “trit trit trir” de los pelos siendo apuñalados por la máquina y se los empieza a ver caer al suelo.
Sin que pase mucho tiempo, “El peluquero” comienza a ver lo que se imaginaba como resultado final y comentando: “Mmm…”. Después de unos retoques más, ya más relajado y sintiendo que no había de qué preocuparse y habiendo sido motivado al ritmo de: “Jugá”; comienza a relajarse y se dispara la primera charla Peluquero-Cliente. La que se desarrolló por no más de 5 minutos.
Ya pasados estos, y habiendo tomado más confianza, arranca la segunda charla con un poco más de emoción que la primera y en este caso habiendo sido propuesta por la otra parte. Sin darse cuenta, como ahora mismo, para cuando terminó esa charla (que probablemente haya ido derivando y volviendo a esta continuamente) el corte ya había terminado, y es más, ya estaba terminado. Sin retoques, sin excusas, sin críticas. ¡Hecho!
Con el ruidito del triturador de fondo, se barre el piso para quitar los restos y comienza una nueva conversación. En esta oportunidad incluyendo al resto de las personas de la sala de espera y hasta te podría decir que como grupo, en vez de como Peluquero-Cliente (o viceversa). Conversación que no llevó demasiado tiempo tampoco. Quizás por la ansiedad que la misma provocó. Quizás porque no era el momento de charlarlo sino que era el momento de hacerlo. Quizás por alguna de las inimaginables cosas que influyeron en los pensamientos del caminante. Quizás…
Finalizado el trabajo, finalizada la conversación, decide juntar sus cosas y partir. Vuelven a la primera habitación, pasando por la misma ruta por la que ingresó a ella. Abre la puerta, se despide y emprende su “nuevo camino a casa” sintiendo el viento por los laterales seguido de una sensación de frescura única…
“Alta cresta”… -se escuchó a lo lejos
(*) basado en una historia real: Foto1 – Foto2 – Yapa
Roberto Alsina: Yo he visto cosas que ustedes no creerían Naves de ataque en llamas en el hombro de Orión...
Siempre voy distraído cuando camino por la calle. O más bien presto atención, pero la desparramo en demasiadas cosas.
Ella se llama Faith Popcorn. Visto en Mar del Plata.
Una de mis cosas favoritas, al ser un lector compulsivo es leer carteles. Siempre hay algo extraño en esos carteles. O son sobre cosas que en otro lugar no interesan, o están hechos en un estilo completamente distinto.
En Bahamas, las trenzas tienen precio fijo puesto por el municipio.
Y a veces te cruzás con cosas que nunca viste antes. Esas cosas pueden estar en cualquier lado, y ser cualquier cosa, ya que... bueno, nunca las viste antes.
Un hidrante con un sweater, en Budapest.
En realidad no necesita ser tan raro. Tal vez es algo que nunca notaste antes, por casualidad.
Los barrenderos también pueden ser obsesivos compulsivos. Visto en San Isidro.
O tal vez te cae la ficha.
Por eso los terrones de azúcar son mejores. Visto en Budapest.
O ... no sabés que decir.
Visto en Tigre. No sé.
O cosas que en tu país no hay.
Dirigible! Visto en Londres.
O son tan educados para pedirte...
O no entendés.
¿Cómo llegó ahí ese nene?
Y después sí.
Fuente con trampa! Vista en Budapest.
O capaz que es algo re común, pero en un lugar raro.
Chegusán de milanga comprado en un kiosco en Budapest.
Un DIA en Estambul.
Y a veces es algo tan raro que no te imaginabas que existiera, o como podía existir.
Capítulo de un libro turco que transcurre en mi casamiento.
O fuera de contexto.
Estacionado a la vuelta de casa.
O raro.
Toalla de hotel en Orlando.
O
Sí, me corté el pelo, visto en Londres.
O
Visto en Junín
O
Ferry en Estambul
O
Control remoto de hotel berreta en Avenida de Mayo en 2004 mas o menos.
Todo esto, excepto el remoto, es una muestrita de lo que vi este último año. Fué un año muy interesante :-)
Juanjo Conti: Llegó la Orsai 5 a Santa Fe
Roberto Alsina: Caption contest!
César Portela: Independizando VirtualBox de la fecha y hora del anfitrión
Estoy trabajando en un proyecto en el que requiero hacer pruebas con la fecha para ver cómo se comporta el sistema. El caso es que mi entorno de trabajo es Windows (no lo elegí yo) y lo tengo virtualizado en VirtualBox. Después de varios intentos de cambiar la fecha y hora en el sistema virtualizado, [...]
Juanjo Conti: Higos en almíbar
Si ya pasaron por el post anterior y les sobraron higos, hacer higos en almíbar es más fácil que hacer dulce de higo.
Una vez que se tienen los higos lavados, poner 2 filas en una olla.
Cubrir con azúcar. 400 gramos por kilo de higo.
Dejar cocinar a fuego lento sin tapa hasta que toman color se logra un color dorado.
Guardar en frascos en la heladera y comer como postre. No abusar!
Juanjo Conti: Dulce de higo
Voy viviendo a mi manera.
Si conviene regando. Pa’ que crezca la higuera.
Pa’ que crezca y de sombra,
pa’ que dé sombra y frutos
y muchas primaveras,
y muchas primaveras.
Manolo García
Ya que el post más visitado de este blog es el del Dulce de mora, reincido publicando la receta del dulce de higo casero. Las fotos son de un día que estuvimos un par de horas, a la sobra de las hojas de la higera, juntando sus frutos.
Por cada kg de higos, 400 gramos de azúcar blanca.
Preparación
Lavar los higos y dejarlos escurrir.
Cortar los higos en rodajas dejando afuera la piel marchita y el palito.

Pesar los higos.
Poner en una olla y agregarle el azúcar.

Dejarlo macerar mínimo 5 o 6 horas (se puede dejar toda la noche) en la heladera.
Cocinar a fuego bajo con un difusor de calor e ir revolviendo con cuchara de madera. Cuando empieza a hervir agregarle una cucharadita de bicarbonato de sodio cada 3 kilos de higo.
Cuando la cocción presenta un aspecto consistente, con aspecto brilloso y al pasar la cuchara por el fondo deja un surco permanente.
Una vez listo se puede guardar en frascos para ir consumiendo durante el año.
Próximo post, Higos en almíbar.
Mariano Reingart: A new web2py online python debugger
I've finished a new online debugger, based on my previous work on qdb module (bdb/pdb enhancement):
Roberto Alsina: Alfajor: theory and practices
Para compensar que el post del otro día era sólo en español, este es sólo en inglés. Aparte ustedes ya saben de alfajores.

An alfajor is, in theory, a simple thing. It's a dessert sandwich. The argentinian alfajor is usually filled with dulce de leche, which means you just can't screw it up. Even a bad alfajor is going to be good.

Yes, there are some regional alfajores filled with other stuff. Don't pay any attention to those impostors. They are hipsters wearing fake glasses they don't need. What you want is dulce de leche.

But the filling is only half of a sandwich, and a third of an alfajor. There is also the things that surround, hold and contain the notoriously sticky dulce: cookies. Some variants have tried to improve on the cookie by either going soft (cake!) or hard (Milka Mousse), but the real deal is a soft-ish cookie, not too soft (so the alfajor doesn't desintegrate) and not too hard (so it doesn't feel like eating a hockey puck).

There is an impossible tradeoff, between dulce de leche and the cookie. Too much cookie, you are eating cookies. Too much dulce de leche, you may as well get a spoon and eat out of the jar (try it sometime). You want to balance, but the alfajor is walking food, it has to be edible by a 6-year old schoolkid while climbing a tree, it has to be solid enough, and not fall apart, and not cover him on melted frosting. The child has to be able to pass inspection of his hands after cleaning with just the wrapper and his own mouth.

The alfajor santafesino has adopted a minimax strategy, maximizing the amount of dulce de leche per amount of cookie, by using extra-thin "cookies" that are more like crackers, adding multiple layers, and making the whole alfajor thicker. I love it, but it is not for everyone.

The alfajor de maicena goes in a completely different direction, having a tasty cookie that can hardly hold any dulce de leche because it's too friable. Somehow that works wonderfully as well.

Then there is the covering. Chocolate, frosting, coconut, or nothing. Chocolate is bad in summer, melting and making you eat the alfajor from the wrapper as if it were a banana.

But if you have no idea what an alfajor is, which one should you have? I could point you to the most sublime alfajores, which would be life-changing experiences, but I will not. If you tried those, which you can only get in out of the way places, known only to initiates, where could you go from there? It's like your first date being with Sofía Vergara. That would be just leading you into a life of disappointment.

So get a chocolate Havanna. Get a Cachafaz. Get a Capitán del Espacio. Get a tube of Jorgitos. And when you have done your apprenticeship, when you are an alfajorman, when you are ready. Then you will know.

PS: Thanks to Juan Rodriguez Monti for the idea for this post.
Mariano Guerra: lindo dia en stuttgart
mire por la ventana y pensé "que lindo día" tenia la cámara en la mesa, así que salí, subí la montania mas cercana y saque algunas fotos.
el día sumaria mas puntos si no hiciera -14 en este preciso instante*
Mariano Guerra: (pocas) fotos de bruselas
Manuel Kaufmann (Humitos): Resumen de la Gira 2012
No sé si “como todos saben”, pero sí “como muchos saben: tenemos un circo!. Sí, hace al rededor de 2 meses me sumé a un Festival de Circo Callejero que se estaba llevando a cabo en Paraná 1 vez al mes en distintas oportunidades.
Sinceramente, me sumé porque de alguna u otra forma “me obligaron”. Resulta que una semana antes de que sea año nuevo, me junté con mis amigos a boludear y me enteré que el 29 y 30 de Diciembre había un espectáculo de circo en un club de acá de Paraná llamado Olimpia -dónde finalmente terminé debutando- al cuál me invitaron a participar y yo al principio no quería porque la idea era irme a Rosario a visitar a mis amigos de allá; entonces no iba a estar en esa fecha.
Finalmente, terminé yendo y haciendo mi debut a lo grande acompañado de los que realmente son los grandes artistas. Digo que mi debut fue a lo grande, porque creo que la tuve bastante fácil, que ya había mucho trabajo (de años) para lograr el espectáculo que se logró en ese estadio. Yo simplemente fui e hice lo que acordamos que yo iba a hacer.
La idea principal de ese espectáculo era recaudar un poco de fondos para pagar el sonido que el grupo de circo Circulando Circo Callejero había comprado y también poder irnos de gira con ese mismo espectáculo a distintos lugares de la provincia de Entre Ríos.
Por suerte, así fue. El Viernes 6 de Enero arranqué en el auto con Rulo hacia Gualeguay, dónde ya nos esperaban Chemma y el Indio allá. Cargamos todo lo que pudimos en el auto, sonido, telón, todos los juguetes, herramientas, cosas, cosas y más cosas. Es increíble la cantidad de cosas que llevamos. Y claro, ¡tenemos un circo!
Tempranito, tempranito arrancamos para Gualeguay. Cuando llegamos y hablamos con los chicos que nos estaban esperando allá, nos comentaron todas las cosas que ya habían hecho en cuanto a prensa y difusión. Habíamos salido en la radio, en el diario y a la tarde iban a ir a un programa de televisión. Sí, nosotros: Circulando Circo Callejero. Yo no lo podía creer. Además, me mostraron el anfiteatro en el medio del parque (hermoso, por cierto) en el que íbamos a estar ese Domingo. No entendía nada, no podía creer lo que estaba pasando, éramos como “famosos” y todavía no habíamos hecho ninguna función.
Ese día, el Viernes, anduvimos a las corridas para todos lados pero por suerte pudimos hacer una función en la plaza Constitución de Gualeguay (la principal) y nos fue muy bien. Más allá de la gorra que anduvo bien, creo que estuvimos muy conectados como grupo y el espectáculo salió lindo. Detecté algunas cuestiones que se podrían mejorar para la próxima vez; pero en general salió muy bien.
El Sábado, cuando nos levantamos (temprano por cierto, aunque volvíamos todos los días muy tarde ya que no es joda desarmar todo el escenario que montábamos y guardar todas las cosas, transaladarlas, acomodarlas en la casa que parábamos y demás) nos llega un mail desde Paraná diciendo que teníamos spot publicitario para la radio! Wow, seguía sin caer en dónde estaba, el movimiento que estábamos haciendo y lo que estábamos generando. Es más, hasta el día de hoy sigo sin caer.
Ese mismo día, improvisamos unos parlantes arriba del auto y cada vez que teníamos que salir a buscar algo, llevar algo a la plaza o cualquier cosa que implique mover el auto, mandábamos el .mp3 y a hacer difusión por toda la ciudad. También le pegamos unos afiches al auto que decía el día y el lugar dónde íbamos a estar.
Una cosa que hacíamos casi siempre y que considero muy positiva del grupo, que nos dio energía para seguir creciendo y estar unidos como grupo fue que cada vez que terminábamos un espectáculo hablábamos sobre qué cosas se podían mejorar, corregir, cambiar totalmente o agregar. Pasaba que en algunas funciones algo improvisado dio resultado y eso se charlaba para que se siga haciendo. De esa forma, aprendí a crecer de nuestros errores y hoy siento que cada vez es más fácil hacer una función, aunque esta sea totalmente distinta a la anterior.
Para ese Sábado, nos habían invitado a participar en la inauguración de los Corsos de Gualeguay; montando el escenario en la entrada al corsódromo mientras la gente iba ingresando. Ese día no nos fue muy bien en cuánto a gorra y personalmente no me sentí muy bien tampoco con lo que estábamos haciendo. Era complicado como estaba organizada la entrada ya que se ingresaba por dos lugares y éstos estaban bastante distantes entre sí. Nosotros habíamos el escenario al medio y finalmente terminamos todos desparramados por todos lados haciendo números solos o a lo sumo de a dos, pero no fue un espectáculo como el que veníamos haciendo. Además, la gente estaba ansiosa por entrar a los corsos y como estaba haciendo bastante cola, quizás estaba de mal humor o vaya uno a saber qué, pero tiraban mala onda en vez de disfrutar de lo que nosotros hacíamos mientras la cola avanzaba. La verdad que no la pasé muy bien ahí.
Encima, cuando terminamos no pudimos sacar el auto ya que quedó atrapado entre las carrosas del corso, los choripaneros y la cantidad de gente que había. Tenía una bronca que ni puedo explicar. Hablamos con los que nos había contratado para estar ahí y no teníamos respuesta, simplemente había que esperar. ¿QUÉ? Me calenté, hablé con el cana de la puerta y un amigo me corrió TODA la gente para que pueda pasar con el auto: era un mar de personas!
Salimos, yo re caliente, y nos fuimos a dejar toooodas las cosas (que ya después de sólo 2 días, estaba re contra re podrido de llevar para todos lados: el auto estaba siempre hasta el taco, tal cual como se ve en la primera foto). Nos encontramos con los otros y… A DORMIR!
El Domingo era el gran día, ya que íbamos a estar en el Anfiteatro de Gualeguay. No puedo explicar lo que pasó dentro mío cuando vi lo que era. Lo primero que dije fue: “¿Posta? ¿Acá vamos a estar nosotros?” -emocionado y con los ojos llorosos-. No lo creí hasta que me vi armando las cosas para esa misma noche mientras se acercaba la hora de salir a escena.
Ese día, fue la primera vez que estuve la mayor cantidad del tiempo del espectáculo detrás de escena ya que por primera vez no toqué el Bongó porque Muzza (el que toca la melódica) estaba jugando mucho con una notebook y haciendo sonidos re copados con algún que otro software que él sabrá como se llama. Seguramente hubiese quedado bueno el Bongó también ahí, pero no tengo micrófono y además el lugar era muy grande, no se iba a escuchar nada. Por eso decidí quedarme detrás del telón: igualmente, creo que no voy a querer más eso. Es horrible no ver nada de lo que está pasando y además se acumulan muchos nervios fácilmente.
Ahí, en el Anfiteatro hicimos dos funciones esa misma noche y daba para hacer muchas más. La gente se moría de la risa, la gorra explotaba, mucha gente puso más de una vez en la gorra y además nos felicitaban cada vez que podían. Fue muy grande la emoción -de hecho, me emociono de solo recordarlo- y la satisfacción: sacarle una sonrisa a un niño no tiene precio. Además, es muy divertido, ellos te ven como algo “magnífico” y a la vez “raro”.
A la noche del Domingo, estaba… ¿cómo es que se dice? Ah, sí: re-ven-ta-do. Fue un día que anduvimos a las corridas para todos lados (como todos los otros) aunque un poco más intenso. Encima, al otro día ya había arreglado en el trabajo que me volvía porque teníamos que entregar un proyecto y la fecha límite estaba al límite ya.
Ya era Lunes, teníamos todo listo para partir. Me volvía con Muzza, Pauli y Rulo; cada uno con sus cachibaches y demases. Como siempre: “el rojito al tope”. Como la Secretaría de Cultura de Gualeguay nos había dado unos vale por 40 litros de Gasoil y sólamente habíamos ocupado 20, antes de salir para Paraná pasamos por la estación de servicio (recordá este nombre: LF) en la que se podían cambiar esos tickets e intentamos cargar los 20 litros. Yo ya sabía que no iban a entrar por cómo estaba el medidor, pero bueno, que entre lo que entre y lo otro lo perdíamos. Peor es nada.
“Listo” -me dice el tipo-. “Tenés que pasar a firmar en el Shop y ya está. Entraron 17 litros”. Voy y firmo el papelito que me dieron. Eapepe! Salimos a los bocinasos de la estación, todo el mundo nos miraba. Éramos 4 locos con un millón de cosas en el portaequipaje y además parecían raras. Lo que más se veía era mi Monociclo y eso llama mucho la atención.
Ya está, ya estamos emprendiendo el viaje de vuelta esos 4. Cada uno tenía un porqué para volverse a Paraná, pero la idea era liberarse en un par de días y volver a Gualeguay para seguir de gira o ir hacia el lugar dónde el resto se haya movido en caso de que se hayan movido
Ni bien pisamos la ruta y hacemos unos 5 kilómetros veo que… Ah!, detalle muy importante que me había olvidado: eran las 15hs y hacía 42º a la sombra, en una ciudad que tiene 1 árbol por cuadra, que tiene más cemento que estrellas por superficie cuadrara (sacando la zona del parque) y que, no sé si porque es un cemento de buena calidad o qué… se calienta más que la mierda y no se rompe!
Eso, veo que el auto empieza a recalentar, que pasaba los 90º como si fuese gratis y que quería seguir pasando los 100º. “Bueno muchachos, vamos a hacer una paradita acá, abajo de ese árbol porque el auto se está recalentando. Esperemos un poco y veamos de seguir.” -dije no muy contento-.
Paramos ahí a 5 kilómetros de Gualeguay, una tristeza terrible. Esperamos al rededor de media hora y no tuve mejor idea que decir: “Sigamos y probemos a ver qué pasa”. Así que salimos, tranqui 80; como siempre
. Lamentablemente, hacemos 4,6 Km más y veo que empieza a subir de nuevo la temperatura y que ahora ya no hacía 42º a la sombra sino que ya estábamos llegando a los 50º. Ya chivaba por las orejas.
Me tiro a la banquina cerca de unos árboles que había al costado de la ruta y empezamos a hablar con los chicos. Yo estaba convencido de que, además de que hacía mucho calor, el auto iba muy forzado, que tenía mucho peso y que por eso recalentaba. Obvio, siempre hay que tener una hipótesis; por más cualquiera que sea. Está claro que si te dicen que es cualquiera hay que aceptarlo
Como dije antes: no tuve mejor idea que decir: “Así no podemos viajar. Yo digo que dos se vuelvan en cole y yo me vuelvo sólo con uno. Ahí estaríamos alivianando bastante el auto y quizás podamos viajar”. Decidimos dejar a Rulo en el medio de la ruta, con todos los bolsos, llevar de vuelta a la terminal de Gualeguay a los otros dos (ya con el auto mucho más liviano) y después volver a buscarlo a Rulo en la ruta y seguir viaje a Paraná.
Casi casi como si hubiéramos pensado todo, llegamos sin problemas a la terminal de Gualeguay (estábamos a unos 10 kilómetros nomás). Bajamos las cosas que se iban a llevar los que se iban en colectivo. Los despido, me vuelvo a subir al auto, le doy arranque y nada… NADA, pero nada. Hacía exactamente lo mismo que cuando no girás la llave, digamos, nada. Ni el más mínimo ruido o y u a e intento de arrancar. “Puta madre, lo último que me faltaba: me quedé sordo!” -pense-. Me bajo del auto y le digo a Muzza: “El auto no arranca ni ahí”. En ese momento me dí cuenta que al menos podía hablar y que por más que el auto no me decía nada de nada, no estaba ni siquiera malhumorado.
Probé un par de veces más y nada. Después de un rato probé de nuevo y nada y nada y nada y nada y bueno, nada. Era como un pedazo grande de chapa que habían dejado abandonado ahí. Eso, era el rojito, ¿entendés?. Se había enfermado, algo le cayó mal o no sé. En ese momento lo llamamos al resto de los chicos que estaban en Gualeguay para comentarle la situación y además decirle y recalcarle que teníamos tirado a uno en la ruta con todos los bolsos y que encima el loco no tenía señal de celular. Así que no tenía ni la más remota idea qué mierda pasaba.
Cuando llegaron dos de los chicos que habíamos llamado a la terminal, decidimos (después de un rato) ir a buscar a Rulo a la ruta en un remis. Pobre loco, yo estaba preocupado de verdad, el vago estaba sólo en el medio de la ruta y llego de equipaje: imposible poder moverse. Mientras veníamos qué le pasaba al auto nosotros, llamamos a un mecánico que llegó como a las 2hs… ponele. En realidad fueron 2hs de circo, porque nosotros hicimos mini-presentaciones en la terminal con el bongó, bastón, acrobacia, monociclo, malabares y demás para matar el tiempo; así que deben haber sido unas 4hs.
Llega el mecánico y lo primero que me hizo hacer fue arrancarlo. Milagrosamente, después de 4hs de estar parado, hizo una especie de ruido intentando arrancar. “Esaaaa! Rojito! Vamo’ arriba vo’”, pero nada. No arrancó ni ahí. “Dale de nuevo un par de veces” -me dice el mecánico- y finalmente el auto arrancó tirando humo blanco, no blanquito, blanco, del mismo color que se ve el fondo de la letra que estás leyendo. Hacía un ruido descomunal y se movía como si fuera a salir volando.
Ahí nomás se escucha: “Mirá, el auto está funcionando en 3 cilindros. Eso puede ser que tenga un inyector tapado, o … o … o … ” y así una interminable lista de cosas que no alcancé a retener. “Sinceramente, yo no laburo Diesel”. Meh! un garrón. Así que tuvimos que empezar la movida para conseguir otro mecánico que nos vea el auto y que nos diga que tiene, cuánto puede salir y si había que entregar el tuje o no.
Ese mismo tipo nos dijo que podíamos ir en el auto hasta la casa dónde estábamos parando, pero que no podíamos salir a ruta ni tampoco andarlo mucho. No estaba como para andar el auto aunque ande
. Cuando llegamos a la casa, llamamos a otro mecánico y nos dijo que podía ver el auto al otro día a la mañana (Martes). A todo esto yo estaba mandando mensajes al señor empleador explicándole que no iba a poder trabajar otro día más y que no sabía qué corno tenía el auto.
Ya está, el auto no anda y no puedo hacer nada: “a disfrutar de las excelentes pizzas” que habían hecho! Iupi! Mañana será otro día. Y posta, me levanté y era otro día. Lamentablemente, el auto seguía roto. Nadie quiso robarlo durante la noche y tratar de arreglarlo para llevarlo. ¡Qué bajón! Encima el día amaneció con sus característicos 42º. Hermoso día para caminar y/o empujar el auto sobre el cemento Gualeguay-tesco.
Era la hora: 10 a.m. en punto y el mecánico no llegaba. Yo, ya en un estado de desesperación y de rompe pelotas al máximo (me había durado bastante la calma ya – el rojito estaba mal- ¿entendés?)
Finalmente, después de hincharle las pelotas un rato al Chemma, llegó el mecánico. Vio el auto y dijo que “algo raro pasa”. No fue muy claro, pero terminó diciendo que tenía que llevarlo al taller y verlo ahí, que se iba a fijar si era un inyector que estaba tapado como dijo el otro mecánico o qué. Después de una hora o por ahí, nos llama y nos dice que sinceramente no sabía que era y que se lo llevemos a un experto en Diesel de ahí de Gualeguay.
Ya pasado el medio día pasamos por lo del experto y le comentamos la situación. El tipo este con muy muy buena (como todas las personas que hablé en Gualeguay -muy buena gente ahí-) nos dice que era imposible verlo en ese momento, pero que lo llevemos a la tarde. Así que le dijimos que se lo dejábamos en la puerta de la casa tirado y que lo vea cuando pueda.
No pasó ni la primera hora de la tarde (tipo 19hs- allá es distinta la tarde) que el loco nos llama y nos dice que el auto estaba lleno de Nafta en el motor. “¡¿Qué cómo dice?!” REWIND REWIND REWIND… “Y la puta que los re mil parió a los pelotudos de la LF y la re concha de la hermana del que me cargó Nafta. Pelotudo”. Así nomás, después de escuchar esa noticia nos fuimos a la LF en la que habíamos cargado “Diesel” y comentamos lo que pasó lo más tranquilos que pudimos durante los primero 37 segundos y medio. Ya cuando nos dijeron que teníamos que ir al otro día porque no había ningún encargado al Chemma se le saltó la chaveta y eso hizo que se me salte a mí también y ya todo se fue a la mierda, pero de una manera civilizada. En resumen: “No nos vamos a mover de acá hasta que nos den una solución” -textuales palabras del Chemma- y nos sentamos en la puerta del Shop.
Hablamos con la “encargada” (que en realidad no estaba; ¿vo’ viste como e’?) y nos decía que sí o sí teníamos que ir al otro día porque Administración trabajaba de 8 a 12hs únicamente. En ese momento, mientras estábamos hablando con la minita esta pasa el loco que nos cargó Nafta. Yo me acordaba patente patente, de hecho estuvimos hablando un rato con el loco y recordaba haberle tirado un par de chistes por el calor y la limpieza de la estación de servicio, etc… Era el loco y punto.
Ahí cayó Rulo a la estación para sumar fuerzas y finalmente terminamos hablando con el loco que nos había cargado Nafta y le explicamos que no teníamos absolutamente nada en contra de él, que a cualquiera le puede pasar (igual no descartábamos de que era un pelotudo) pero es cierto: a cualquiera le puede pasar. Lo único que queríamos es que la empresa se haga cargo de la reparación del auto. Y que se vayan a la concha de su hermana también, pero eso no daba para decírselo.
No nos quedó otra que volvernos a casa con toda la bronca y con la cara de gil del playero grabado en la sien diciéndonos: “¿Ustedes están seguros que era yo? Porque yo no me acuerdo de ustedes y además hay otro pibe que es igualito a mí”. Y claro, si te dice eso, es obvio que era él que nos cargó Nafta en un Diesel. Puede haber otro boludo que lo haga, pero no otro que lo haga y encima te diga semejante pelotudez.
Y así se fue Gualeguay, volvimos el Miércoles en vez del Lunes y al final me terminé volviendo con la Miko, Rulo se quedó en Gualeguay y los otros dos que decidimos que vuelvan en cole se fueron ese mismo Lunes que se rompió el auto. Al final la reparación del auto salió en total $500 (incluyendo los litros de Diesel que no nos echaron, mecánico y demás). Lo único que le hicieron fue vaciar el tanque y volver a llenarlo de Diesel. Ni siquiera hubo que limpiar el motor ni el tanque ni nada. Según el mecánico, como esos 17 litros de Nafta estaban diluidos con 25 de Diesel no fue tan nocivo para el auto y no se alcanzó a romper nada.
Al otro día, fuimos a la estación como habíamos acordado y sin que le dijéramos nada nos dieron $500 en la mano. Le pagamos al mecánico y llenamos el tanque de Diesel de verdad de la Shell. Salimos a la ruta y tuvimos un viaje placentero y sin ningún problema por suerte.
Se terminó Gualeguay, pero la gira siguió y… ¡de qué forma!
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