Juanjo Conti: Diario de vacaciones 2016, día 3

Si ayer me levanté temprano, hoy me levanté una hora antes. Todavía era oscuro. Quise prepararnos un desayuno y algo para llevar pero el comedor habría recién a las seis. Por suerte el Sport Bar estaba abierto y conseguí dos tés.

A las seis salimos de la habitación y preparamos un tupper lleno de sanguches mientras nos tomábamos una chocolatada. Mi idea para el post de este día era escribirlo "en vivo", por eso cargué la netbook en la mochila.

No lo hice. Apenas subimos a la camioneta que nos llevaría a Santo Domingo quedé mosca. Antes de dormirme, vi subir a dos chicas que (oh casualidad) también viven en Santa Fe, fonoaudiólogas ellas (este dato es importante al final del post).

Santo Domingo

Visitamos principalmente la parte colonial de la ciudad, "la casa de Colón", "la casa de los gobernadores", una catdral que ya no era catedral (con muchas tumbas) y una catedral que sigue siendo catedral (con menos tumbas, pero más importantes (?): cuenta con la de Bolivar, el antepasado (el primero en llegar a América) del libertador).

Al medio día comimos en el hotel Barceló de la ciudad (agrego a mi lista de comidas selectas del viaje al "arroz con leche con canela").

Por la tarde pasamos por el faro de Colón (este puede no ser el nombre exacto), donde están sus restos, y por el parque nacional (nos aclararon que ya no es más válida esta denominación porque no es lo suficientemente grande, pero no recuerdo la denominación actual) Los tres ojos (?), que son 4 ojos de agua (tres bajo tierra). Acá nos pegaron una currada de 5 dólares divertida: cuando estábamos bajando el guía nos dice que el cuarto lago no se suele visitar porque lleva "mucho tiempo", "hay que cruzar en un barquito", pero ya que nuestro grupo es pequeño vamos a hacerlo. "El barquito tiene un costo de un dólar por persona que yo ya pagué mas lo que me quieran dejar de propina". El barquito era una balsa en la que hicimos cien metros :)

Vacaciones

A la vuelta me volvi a quedar dormido (me dolía un poco la cabeza así que me tomé un Tafirol que me funcionó muy bien (basicamento el único medicamento que uso es Novogeniol y ultimamente no se consigue más). Cuando me desperté charlamos con las fonoaudiólogas y cuando saltó el dato de que era programador, ocurrió lo que suele ocurrir: "tenemos una idea para hacer una aplicación". Las chicas trabajan con niños con parálisis cerebral y las aplicaciones que describían se mapeaban automáticamente en mi mente en juegos sencillos que podría crear usando la librería PyGame. Les dije que iba a pensar en sus aplicaciones, pero lo que en realidad quería hacer era tener un par de horas libres en lobby del hotel para bajar la librería y programar una pruea de concepto.

Fotos: https://www.facebook.com/juanjoconti/media_set?set=a.10208876290375407.1073741881.1559082191&type=3&uploaded=55

PS: Saludos para Hernán, el único lector que se tiene esta serie.

Juanjo Conti: Diario de vacaciones 2016, día 2

Cuando sonó el despertador esta mañana tuv ganas de tirarlo contra la pared. Todavía tenía sueño por la noche no dormida en el avión y me costó un poco arrancar, pero unos minutos más tarde estaba intntando sacarle una foto al sol que amanecía sobre el mar y preparando el desayuno.

Isla Saona

Desayunamos tranqui (leche con chocola, té, una media luna, pan con manteca) y ejecutamos una de nuestras prácticas típicas en estos hoteles: usar elementos del desayuno para preparar un almuerzo. Preparamos un tupper con sanguches de jamón y queso para comer al mediodía.

A las 7:15 tomamos una traffic a Bayahibe y una vez en la costa, una lancha a Isla Saona. Mientras esperábmos, muchos vendedores se acercaban ofreciendo sombreros, bolsos, habanos y CDs truchos de música. Uso mochila, no fumo y no tengo pasa CDs, pero me venía bien un gorrito para reemplazar el de "super soja" que tengo. Me ofertaron uno a diez dólares, lo cual me pareció muy caro y luego de regatear llegamos a un acurdo de cinco.

Cinco. Como los minutos que pasaron desde qu la lancha arrancó a toda velocidad rebotando contra el agua hasta que la nueva gorra se me salió volando. Por suerte, quien manejaba fue tan amable de pegar la vuelta y la buscamos.

Antes de llegar a la isla, paramos en lo que es una espcie de pileta natural en el medio del mar: varios metros cuadrados de arena acumulada que hace que el agua te llegue a la cintura. Se ecuentran algunas estrellas marinas con las que la gente se saca las fotos más ridículas.

La isla es la más grande del país, tiene muchas playas y el color de agua y las palmeras típicas del Caribe. Aprovechamos para estar en el agua, tomar sol y sacar fotos. Había un fotógrafo de esos que te sacan fotos mejores que las que puede sacar uno y luego te las vende impresas por el precio de un hígado. Pero las fotos impresas se arrugan y llegamos a un arregla por el total de las fotos en las que aparecíamos nosotros.

La vuelta fue mucho más tranquila, en catamarán, escuchando música, tomando solo y tomando algo.

Cañaverales

De camino a Isla Saona, a los costados de la ruta se veían cañaverales como en Argentina se ve soja. Está bueno porque se puede ver la caña de azúcar en todos sus estadíos. La mayoría del trabajo es manual y durante las horas de sol. De las siete de la mañana a las cuatro de la tarde. Los trabajadores ganan el equivalente a 270 dólares.

Comida

Agrego a mi liste de comidas preferidas del buffet el arroz con salsa de lenteja y los postres, que omití en el post anterior. Todo lo que tenga cacao ya tiene una garantía.

Diversión

Ahora hay un circo en el hotel. Lo miro de reojo por que yo me entretengo más viendo como usar el servicio de Internet gratuido para dos dispotivos por habitación con los dos celulares y la netbook :) Estos posts son escritos con vim en una terminal.

Juanjo Conti: Diario de vacaciones, día 1

Ayer manejé cinco horas de Santa Fe a Córdoba (viajamos por COPA) y antes de que se haga de noche estamos en la casa de los primos de Ceci. Nos recibieron con la buena onda de siempre y fuimos a guardar el auto a una nochera del centro. No pudo confirmarlo, pero creo que salió más barato que cuando hicimos lo mismo hace dos años. El precio de la cochera por 15 días fue de $ 750. Una bicoca.

Casi primera clase

Antes de cenar nos acordamos de hacer el web checkin. Primero me pareció que no podía cambiar los asientos que me había seleccionado sin consular la operadora (ya estábamos enojándonos), pero luego pudimos. Justo había dos asientos juntos en la fila 6 (la segunda de la clase turista), por lo que logramos nuestro objetivo de sentarse lo más adelante posile, ya que a) pegamos menos el aire (requicito de Ceci que le hace mal el aire) y b) vibra menos el avión (requisito mío que soy muy cagón).

Luego rompimos una de nuestras reglas/rituales de viaje: comer liviano. Fuimos al Club de la Milanesa, donde nos sirvieron una milanesa del tamaño de una pizza grande.

Mi método para evitar el miedo a volar

La primer vez que viajé en avión se murió un tipo abordo. La segunda, el avión no salió hasta el otro día por que le fallaba una batería. La tercera, no me acurdo. Y la cuarta, despegamos con vientos, truenos, refusilos y cetellas. Tengo razones para no sentirme del todo cómodo.

Para esta vez, decidí hacer algo al respecto. Busqué en Google "cómo evitar el miedo a volar en avión" y por supuesto salieron miles de resultados. Diez pasos, tres paos, siente pasos. Todas, absolutamente todas las páginas, ponían como primer paso informarse. Esto va desde estadísticas sobre cuán seguro es volar en avión (mucho) hasta física de aeronaves.

Por mi parte, probé un método propio que dio muy buenos resultados: me calcé los audiculares, puse un audioook a todo volumen y traté de concentrarme en la historia hasta que el avión esté estable.

Estoy "leyendo" Bajo la misma estrella, de John Green.

Por suerte en los dos vuelos casi no hubo turbulencia.

Punta Cana

A la 8 de la mañana, hora local, llegamos a PUJ. Primer aeropuerto que piso con WiFi gratis de verdad. Primer aeropuerto en el que luego de retirar el equipaje, controlan que te lleves las valijas que dicen tus tickets.

El trasporte terrestre era Jumbo Tours y a pesar de que habíamos contratado el servicio regular, viajamos solos.

Llegamos al Riu Bambu antes de las 12. Nos informaron que el chekin era recién a las 15, así que dejamos los bolsos y fuimos a comer algo.

A la tarde temprano nos fuimos al mar. Todos estos hoteles tienen pielas pero nunca las usamos.

All inclusive

En la cena, la típica de argentino muerto de hambre: probamos TODO. Lo mejor, la pata de cerdo asada y los tomates (muy ricos).

Juanjo Conti: Nikola on the go

Bueno, creo que tengo listo un sistema que me permitirá usar nikola desde mi notebook de viaje.

Después de dedicarle bastante tiempo a instalarlo sin éxito, opté por instalrlo en el servidor que sirve este blog, subir los posts nuevos via git y conectarme por ssh para compilar y publicar :)

Esperemos que funcione!

De paso, también activé dos recetas de IFTT para postear en Facebook y Twitter cada vez que hay un post nuevo.

Facundo Batista: Vacaciones en Colombia


El principio del año estuvo marcado por el viaje más largo que hice (a excepción de cuando hice el Master en Italia, a principio de siglo), y seguramente las vacaciones más largas que nos tomamos en familia: fuimos a Colombia.

Aprovechamos Enero porque los chicos están de vacaciones en la escuela, y cómo el trabajo de Moni en el Hospital Tornú también está relacionado con las escuelas, era la época ideal. Por mi parte, me tomé sólo dos semanas de vacaciones y trabajé el resto.

Estuvimos unos días en Santa Marta, unos días en Cartagena, y luego volvimos a Santa Marta (esta última etapa es la que yo trabajé de lunes a viernes, mientras que la familia seguía de "vacaciones" :p).

Paseando por Cartagena

Obviamente no voy a relatar día por día las vacaciones, pero sí voy a comentar algunas impresiones de Colombia en general, o las ciudades, o de los paseos.

Una de las cosas que más le tenía "miedo" era el viaje en sí. Es que para llegar a Santa Marta nos teníamos que tomar tres aviones (en la ida las escalan fueron San Pablo y Bogotá, a la vuelta fueron Bogotá y Lima), y entre los vuelos y las esperas intermedias fue mucho tiempo. Mi "miedo" era en función de los pequeños, de cuanto se iban a bancar todo el baile y cuanto nos iban a complicar la existencia a Moni y a mi :).

Peques en la pile

La verdad, se portaron genial. Estaban excitados por la movida, pero no tanto como para descontrolarse. En los aeropuertos se portaron muy bien, y arriba de los aviones también :). Durmieron bastante, teniendo en cuenta que a la ida viajamos de día. Incluso, Malena se quedó dormida al toque de subirse al primer avión, y se despertó cuando ya había aterrizado... se desperezó y preguntó "¿Ya subió el avión?". Muy gracioso.

Al llegar a Colombia, la primera impresión fue sobre como manejan. El taxista que nos llevó del aeropuerto al primer departamento que habíamos alquilado iba muy rápido, tomando las curvas cerradas, tocando bocina por doquier, y en general con una forma de manejo peligrosa. Con el transcurso de los días nos fuimos dando cuenta que es la forma normal de manejar de los colombianos, al menos en Santa Marta y en Cartagena. Es raro que los taxis tengan cinturón de seguridad. Y las bocinas son insoportables, incluso cuando uno va caminando por la calle. Están todo el tiempo tocando bocina, ¡todo el tiempo!

Familia en la playa

Con los taxis nos dimos cuenta también que la economía es bastante informal: no tienen reloj, sino que hay que preguntar (negociar) antes de subirte cuanto va a salir el viaje en función de a donde uno va. Incluso nos ha pasado que a mitad del viaje nos quisieron cambiar el monto pactado :/. Pero no sólo en los taxis se ve la ausencia de precios regulados: excepto en los supermercados grandes, las cosas no tienen nunca precio, todo hay que preguntarlo, negociarlo, y jugarte a que no te hayan visto demasiado la cara de extranjero.

A nivel dinero, el cambio era alrededor de 1000 pesos colombianos igual a 4.50 argentinos. Más allá que las cosas estaban un poco más baratas que en casa, te manejás con números grandes (algo a lo que mi generación no está acostumbrada, teniendo el Peso desde principio de los noventa). Una buena: en todos lados tienen los postnet inalámbricos, y se puede pagar con tarjeta. Una mala: redondean para arriba, como en Argentina (o sea, gastaste 17380 pesos y te cobran 17400, o 17500...). Lo que me llamó mucho la atención es que conviven monedas distintas para la misma denominación, tuve en mis manos dos monedas válidas pero totalmente distintas de $200.

Hicimos un castillo de arena :)

Otra cosa que aprendimos al pasear en taxi, micro, o caminando, es cómo es el esquema de direcciones. Se basan en "carreras" (que son las calles paralelas a la costa) y "calles" que son las perpendiculares. Eso es simple, el resto es un bardo. Es que claro, las calles no tienen un trazado cuadriculado perfecto, entonces empezás con esquinas como carrera 1A y calle 7B, y cosas así. Por otro lado, se guían mucho por los nombres de los edificios (todos tienen nombre!), y al taxista quizás le das la esquina exacta y no se ubican, pero le mencionás el nombre del edificio y saben al toque a donde ir.

Un detalle de color: en el centro histórico de Cartagena (el "casco viejo", lo que está dentro de la muralla original, digamos) cada cuadra tiene su nombre. O sea, uno va caminando por una calle, y en cada esquina, aunque uno siga derecho, cambia el nombre :)

Cartagena de Indias

Cuando planeamos las vacaciones, una de los puntos críticos que decidimos fue no ir a "hoteles". Queríamos, al menos, que sean apart-hotel, para tener la comodidad de tener cocina, heladera, etc, de manera de poder hacer comida piola para los chicos (ni comer porquerías ni tener que salir a comer todos los días afuera) o prepararles el desayuno y la merienda, etc. Finalmente, optamos por alquilar departamentos vía Airbnb y TripAdvisor.

Ambos servicios son similares. Usamos ambos, sólo en función de los lugares que queríamos alquilar y las fechas que estaban disponibles (no fue trivial coordinar el alquiler de los tres lugares y las fechas de los aviones, que ya los teníamos de antes). Si tengo que destacar una ventaja de uno sobre el otro es que Airbnb te manda un SMS cada vez que el locador te contesta un mensaje, lo cual está piola porque lo más probable es que uno, en el viaje, esté sin internet, y justamente tratando de coordinar a qué hora se llega, quien te da las llaves del lugar, etc.

Y la verdad es que alquilar un departamento es muuuuucho más ventajoso que un apart hotel. O sea, es una casa, no un lugar "temporario", las instalaciones son distintas. Un ejemplo sencillo: tenés lavarropas (no en todos lados, OK, pero si el departamento está más o menos bien puesto, sí). Y termina resultando más barato.

Hicimos galletitas

Lo que vimos que todos tienen es ventiladores y aire acondicionado (y eso que la electricidad es bastante cara), pero evidentemente son necesarios en función del calor intenso. Como ejemplo, vale que nosotros usamos aire acondicionado casi todos los días, ¡y estábamos en invierno! Y eso que no nos gusta demasiado el tema del aire, eh. Es más, yo terminé confirmando que prefiero otras soluciones. Es que al final estábamos todo el tiempo apagando y prendiendo el aire, a veces terminábamos con mucho calor, a veces terminábamos con dolor de garganta por el frío, etc.

Un detalle con respecto a eso de que estábamos en invierno: nos comentaron que allá le dicen "invierno" a los días que llueve, y "verano" al resto de los días. Claro, por la latitud en que se encuentran, tienen un clima parecido todo el año. Por otro lado, el clima les estuvo cambiando los últimos años. El fenómeno de El Niño les pegó fuerte, y están sufriendo sequía tras sequía. Ríos enteros que ya casi no existen. Y en Santa Marta no llovía desde hace cuatro meses! Mientras estuvimos nosotros, un día se nubló bastante, ¡nada más!

Atardecer

El lado positivo es que pudimos disfrutar todos los días. Fuimos muchísimas veces a la playa, como imaginarán, y los cuatro la pasamos bárbaro jugando en el mar y la arena. Además de ir a la playa que teníamos cerca hicimos excursiones a playas lejanas, paseamos varias veces por el Parque Nacional Tayrona (fuimos a Bahía Concha a hacer playa, a Playa del Muerto (o Playa Cristal), donde también hicimos "careteo" (te llevan flotando boca abajo, con un snorkel, mirando los corales y miles de peces de colores), a Playa Blanca, en Santa Marta, y varios lugares más. A nivel excursiones y paseos también fuimos al Museo del Oro de Cartagena, a recorrer el Castillo de San Felipe, y recorrimos en general las ciudades por todos lados :)

Un punto aparte fue como se portaron los niños con el agua. Empezaron bastante tímidos (tanto en el mar como en la pileta que disfrutamos en nuestra segunda estadía en Santa Marta), pero se fueron soltando. Al final, Malena y Felipe se metían hasta el cuello en el mar (siempre con Moni o conmigo al lado), y en la pileta Malena iba sola por todos lados con los bracitos inflables, y Felipe nadaba solo, sin hacer pie, de un lado para el otro.

Familia en la pileta

Unas vacaciones inolvidables, que disfrutamos tantísimo, pero que también cerramos con ganas de volver a casa, que extrañamos bastante :)

Todas las fotos (que son en parte las culpables de que tardara tanto en publicar este post, ya que estuvimos semanas filtrándolas y eligiéndolas), acá.

Juanjo Conti: Hoy terminé de "leer" mi primer audiobook

Hace un tiempo que lo estaba intentando pero usaba, lo que podríamos llamar, "poor's man audiobooks". Usaba videos de youtube con cuentos de Borges.

El que terminé hoy lo descargué de audible.com, un servicio de Amazon. Es genial: el relator, la app para el celular, la sincronización entre los distintos lugares donde podés escucharlo, features como "atrasar 30 segundos". Ya se, no me voy a poner a decir lo obvio, el Gran Hermano, la imposibilidad de compartir el libro (tengo ideas para saltar esto), el precio (los libros son caros, hasta ahora compré solo dos con créditos gratuitos)... Peeeero como producto para el usuario final, es muy bueno.

Leí Paper Towns. Este libro es de unas 9 horas (en papel serán unas 400 páginas (?)). Lo leí en menos de cinco días. La versión en papel me habría llevado casi un mes. "Leí" principalmente en dos momentos, en el auto en lugar de escuchar radio y una tarde de domingo que la dediqué a limpiar las paredes del baño.

Una buena forma de aprovechar ratos libres. El celuar lo tenés siempre con vos y escuchar un relata es, por supuesto, más fácil que leer, cansa menos la vista, te permite hacer otras cosas que no requiran de tu concentración.

Pienso seguir experimentándolos.

paper-towns.thumbnail.png

Update: una categoría en la que el audiobook pierde contra el libro tradicional es en la de presumir. Cuando vas leyendo un libro en el colectivo, otro puede ver la tapa, puede ver que estás leyendo tal o cual libro y si también lo leyó puede decirte "hey, yo también lo leí".

Eso no se puede hacer con los audiobooks.

Manuel Kaufmann (Humitos): Machismos en Perú

Durante nuestro paso por Perú noté varias expresiones y situaciones machistas dichas con toda naturalidad y sin que nadie se alarme al escucharlas.

Si bien a mí me llamaron la atención, tampoco dije nada. Quizás porque no conocía a la persona que estaba hablando, quizás porque no me animaba a enfrentar la situación, quizás... No sé, por algo.

Uno de esos tantos días donde escuchaba este tipo de situaciones con naturalidad, pero además siendo una fecha "importante" para muchos: El día de los enamorados. Yo estaba viajando de Las Lomas hacia Piura en bus público con aproximadamente 40 pasajeros más. Esos buses urbamos de ciudad común, solo que este hacía un recorrido de 2hs entre una ciudad y la otra.

A mitad de camino se sube un humorista ("chistoso") con un micrófono y parlante y empieza a hablar sobre la mujer, el día de los enamorados y demás tratando de hacer reír a la gente para que le de algunos mangos. Lamentablemente, hacía este tipo de comentarios:

  • No la saques para pelear. Llevala al mejor teatro, al mejor cine.
  • Dile, hoy mi amor, como es el día de los enamorados no cocinás. Te voy a llevar a comer el mejor ceviche.
  • No saben ni freír un huevo y ya tienen hijo.

Luego encontré una publicidad de "Diamante Perú" que decía: "sorprendela en el mes del amor".

Y finalmente, un señor en una despensa: "Si no podés con tu propia vida. No enamores a una mujer. Para eso tenés que tener con que mantenerla"

Algunos pequeños ejemplos recuerdo y otros que pude anotar en el momento adecuado. Hay muchísimos ejemplos diariamente de machismo, e incluso más fuerte aún, en muchas ciudades de Perú.

Manuel Kaufmann (Humitos): Machismos en Perú

Durante nuestro paso por Perú noté varias expresiones y situaciones machistas dichas con toda naturalidad y sin que nadie se alarme al escucharlas.

Si bien a mí me llamaron la atención, tampoco dije nada. Quizás porque no conocía a la persona que estaba hablando, quizás porque no me animaba a enfrentar la situación, quizás... No sé, por algo.

Uno de esos tantos días donde escuchaba este tipo de situaciones con naturalidad, pero además siendo una fecha "importante" para muchos: El día de los enamorados. Yo estaba viajando de Las Lomas hacia Piura en bus público con aproximadamente 40 pasajeros más. Esos buses urbamos de ciudad común, solo que este hacía un recorrido de 2hs entre una ciudad y la otra.

A mitad de camino se sube un humorista ("chistoso") con un micrófono y parlante y empieza a hablar sobre la mujer, el día de los enamorados y demás tratando de hacer reír a la gente para que le de algunos mangos. Lamentablemente, hacía este tipo de comentarios:

  • No la saques para pelear. Llevala al mejor teatro, al mejor cine.
  • Dile, hoy mi amor, como es el día de los enamorados no cocinás. Te voy a llevar a comer el mejor ceviche.
  • No saben ni freír un huevo y ya tienen hijo.

Luego encontré una publicidad de "Diamante Perú" que decía: "sorprendela en el mes del amor".

Y finalmente, un señor en una despensa: "Si no podés con tu propia vida. No enamores a una mujer. Para eso tenés que tener con que mantenerla"

Algunos pequeños ejemplos recuerdo y otros que pude anotar en el momento adecuado. Hay muchísimos ejemplos diariamente de machismo, e incluso más fuerte aún, en muchas ciudades de Perú.