Mariano Reingart: A new web2py online python debugger
I've finished a new online debugger, based on my previous work on qdb module (bdb/pdb enhancement):
Roberto Alsina: Alfajor: theory and practices
Para compensar que el post del otro día era sólo en español, este es sólo en inglés. Aparte ustedes ya saben de alfajores.

An alfajor is, in theory, a simple thing. It's a dessert sandwich. The argentinian alfajor is usually filled with dulce de leche, which means you just can't screw it up. Even a bad alfajor is going to be good.

Yes, there are some regional alfajores filled with other stuff. Don't pay any attention to those impostors. They are hipsters wearing fake glasses they don't need. What you want is dulce de leche.

But the filling is only half of a sandwich, and a third of an alfajor. There is also the things that surround, hold and contain the notoriously sticky dulce: cookies. Some variants have tried to improve on the cookie by either going soft (cake!) or hard (Milka Mousse), but the real deal is a soft-ish cookie, not too soft (so the alfajor doesn't desintegrate) and not too hard (so it doesn't feel like eating a hockey puck).

There is an impossible tradeoff, between dulce de leche and the cookie. Too much cookie, you are eating cookies. Too much dulce de leche, you may as well get a spoon and eat out of the jar (try it sometime). You want to balance, but the alfajor is walking food, it has to be edible by a 6-year old schoolkid while climbing a tree, it has to be solid enough, and not fall apart, and not cover him on melted frosting. The child has to be able to pass inspection of his hands after cleaning with just the wrapper and his own mouth.

The alfajor santafesino has adopted a minimax strategy, maximizing the amount of dulce de leche per amount of cookie, by using extra-thin "cookies" that are more like crackers, adding multiple layers, and making the whole alfajor thicker. I love it, but it is not for everyone.

The alfajor de maicena goes in a completely different direction, having a tasty cookie that can hardly hold any dulce de leche because it's too friable. Somehow that works wonderfully as well.

Then there is the covering. Chocolate, frosting, coconut, or nothing. Chocolate is bad in summer, melting and making you eat the alfajor from the wrapper as if it were a banana.

But if you have no idea what an alfajor is, which one should you have? I could point you to the most sublime alfajores, which would be life-changing experiences, but I will not. If you tried those, which you can only get in out of the way places, known only to initiates, where could you go from there? It's like your first date being with Sofía Vergara. That would be just leading you into a life of disappointment.

So get a chocolate Havanna. Get a Cachafaz. Get a Capitán del Espacio. Get a tube of Jorgitos. And when you have done your apprenticeship, when you are an alfajorman, when you are ready. Then you will know.

PS: Thanks to Juan Rodriguez Monti for the idea for this post.
Mariano Guerra: lindo dia en stuttgart
mire por la ventana y pensé "que lindo día" tenia la cámara en la mesa, así que salí, subí la montania mas cercana y saque algunas fotos.
el día sumaria mas puntos si no hiciera -14 en este preciso instante*
Mariano Guerra: (pocas) fotos de bruselas
Manuel Kaufmann (Humitos): Resumen de la Gira 2012
No sé si “como todos saben”, pero sí “como muchos saben: tenemos un circo!. Sí, hace al rededor de 2 meses me sumé a un Festival de Circo Callejero que se estaba llevando a cabo en Paraná 1 vez al mes en distintas oportunidades.
Sinceramente, me sumé porque de alguna u otra forma “me obligaron”. Resulta que una semana antes de que sea año nuevo, me junté con mis amigos a boludear y me enteré que el 29 y 30 de Diciembre había un espectáculo de circo en un club de acá de Paraná llamado Olimpia -dónde finalmente terminé debutando- al cuál me invitaron a participar y yo al principio no quería porque la idea era irme a Rosario a visitar a mis amigos de allá; entonces no iba a estar en esa fecha.
Finalmente, terminé yendo y haciendo mi debut a lo grande acompañado de los que realmente son los grandes artistas. Digo que mi debut fue a lo grande, porque creo que la tuve bastante fácil, que ya había mucho trabajo (de años) para lograr el espectáculo que se logró en ese estadio. Yo simplemente fui e hice lo que acordamos que yo iba a hacer.
La idea principal de ese espectáculo era recaudar un poco de fondos para pagar el sonido que el grupo de circo Circulando Circo Callejero había comprado y también poder irnos de gira con ese mismo espectáculo a distintos lugares de la provincia de Entre Ríos.
Por suerte, así fue. El Viernes 6 de Enero arranqué en el auto con Rulo hacia Gualeguay, dónde ya nos esperaban Chemma y el Indio allá. Cargamos todo lo que pudimos en el auto, sonido, telón, todos los juguetes, herramientas, cosas, cosas y más cosas. Es increíble la cantidad de cosas que llevamos. Y claro, ¡tenemos un circo!
Tempranito, tempranito arrancamos para Gualeguay. Cuando llegamos y hablamos con los chicos que nos estaban esperando allá, nos comentaron todas las cosas que ya habían hecho en cuanto a prensa y difusión. Habíamos salido en la radio, en el diario y a la tarde iban a ir a un programa de televisión. Sí, nosotros: Circulando Circo Callejero. Yo no lo podía creer. Además, me mostraron el anfiteatro en el medio del parque (hermoso, por cierto) en el que íbamos a estar ese Domingo. No entendía nada, no podía creer lo que estaba pasando, éramos como “famosos” y todavía no habíamos hecho ninguna función.
Ese día, el Viernes, anduvimos a las corridas para todos lados pero por suerte pudimos hacer una función en la plaza Constitución de Gualeguay (la principal) y nos fue muy bien. Más allá de la gorra que anduvo bien, creo que estuvimos muy conectados como grupo y el espectáculo salió lindo. Detecté algunas cuestiones que se podrían mejorar para la próxima vez; pero en general salió muy bien.
El Sábado, cuando nos levantamos (temprano por cierto, aunque volvíamos todos los días muy tarde ya que no es joda desarmar todo el escenario que montábamos y guardar todas las cosas, transaladarlas, acomodarlas en la casa que parábamos y demás) nos llega un mail desde Paraná diciendo que teníamos spot publicitario para la radio! Wow, seguía sin caer en dónde estaba, el movimiento que estábamos haciendo y lo que estábamos generando. Es más, hasta el día de hoy sigo sin caer.
Ese mismo día, improvisamos unos parlantes arriba del auto y cada vez que teníamos que salir a buscar algo, llevar algo a la plaza o cualquier cosa que implique mover el auto, mandábamos el .mp3 y a hacer difusión por toda la ciudad. También le pegamos unos afiches al auto que decía el día y el lugar dónde íbamos a estar.
Una cosa que hacíamos casi siempre y que considero muy positiva del grupo, que nos dio energía para seguir creciendo y estar unidos como grupo fue que cada vez que terminábamos un espectáculo hablábamos sobre qué cosas se podían mejorar, corregir, cambiar totalmente o agregar. Pasaba que en algunas funciones algo improvisado dio resultado y eso se charlaba para que se siga haciendo. De esa forma, aprendí a crecer de nuestros errores y hoy siento que cada vez es más fácil hacer una función, aunque esta sea totalmente distinta a la anterior.
Para ese Sábado, nos habían invitado a participar en la inauguración de los Corsos de Gualeguay; montando el escenario en la entrada al corsódromo mientras la gente iba ingresando. Ese día no nos fue muy bien en cuánto a gorra y personalmente no me sentí muy bien tampoco con lo que estábamos haciendo. Era complicado como estaba organizada la entrada ya que se ingresaba por dos lugares y éstos estaban bastante distantes entre sí. Nosotros habíamos el escenario al medio y finalmente terminamos todos desparramados por todos lados haciendo números solos o a lo sumo de a dos, pero no fue un espectáculo como el que veníamos haciendo. Además, la gente estaba ansiosa por entrar a los corsos y como estaba haciendo bastante cola, quizás estaba de mal humor o vaya uno a saber qué, pero tiraban mala onda en vez de disfrutar de lo que nosotros hacíamos mientras la cola avanzaba. La verdad que no la pasé muy bien ahí.
Encima, cuando terminamos no pudimos sacar el auto ya que quedó atrapado entre las carrosas del corso, los choripaneros y la cantidad de gente que había. Tenía una bronca que ni puedo explicar. Hablamos con los que nos había contratado para estar ahí y no teníamos respuesta, simplemente había que esperar. ¿QUÉ? Me calenté, hablé con el cana de la puerta y un amigo me corrió TODA la gente para que pueda pasar con el auto: era un mar de personas!
Salimos, yo re caliente, y nos fuimos a dejar toooodas las cosas (que ya después de sólo 2 días, estaba re contra re podrido de llevar para todos lados: el auto estaba siempre hasta el taco, tal cual como se ve en la primera foto). Nos encontramos con los otros y… A DORMIR!
El Domingo era el gran día, ya que íbamos a estar en el Anfiteatro de Gualeguay. No puedo explicar lo que pasó dentro mío cuando vi lo que era. Lo primero que dije fue: “¿Posta? ¿Acá vamos a estar nosotros?” -emocionado y con los ojos llorosos-. No lo creí hasta que me vi armando las cosas para esa misma noche mientras se acercaba la hora de salir a escena.
Ese día, fue la primera vez que estuve la mayor cantidad del tiempo del espectáculo detrás de escena ya que por primera vez no toqué el Bongó porque Muzza (el que toca la melódica) estaba jugando mucho con una notebook y haciendo sonidos re copados con algún que otro software que él sabrá como se llama. Seguramente hubiese quedado bueno el Bongó también ahí, pero no tengo micrófono y además el lugar era muy grande, no se iba a escuchar nada. Por eso decidí quedarme detrás del telón: igualmente, creo que no voy a querer más eso. Es horrible no ver nada de lo que está pasando y además se acumulan muchos nervios fácilmente.
Ahí, en el Anfiteatro hicimos dos funciones esa misma noche y daba para hacer muchas más. La gente se moría de la risa, la gorra explotaba, mucha gente puso más de una vez en la gorra y además nos felicitaban cada vez que podían. Fue muy grande la emoción -de hecho, me emociono de solo recordarlo- y la satisfacción: sacarle una sonrisa a un niño no tiene precio. Además, es muy divertido, ellos te ven como algo “magnífico” y a la vez “raro”.
A la noche del Domingo, estaba… ¿cómo es que se dice? Ah, sí: re-ven-ta-do. Fue un día que anduvimos a las corridas para todos lados (como todos los otros) aunque un poco más intenso. Encima, al otro día ya había arreglado en el trabajo que me volvía porque teníamos que entregar un proyecto y la fecha límite estaba al límite ya.
Ya era Lunes, teníamos todo listo para partir. Me volvía con Muzza, Pauli y Rulo; cada uno con sus cachibaches y demases. Como siempre: “el rojito al tope”. Como la Secretaría de Cultura de Gualeguay nos había dado unos vale por 40 litros de Gasoil y sólamente habíamos ocupado 20, antes de salir para Paraná pasamos por la estación de servicio (recordá este nombre: LF) en la que se podían cambiar esos tickets e intentamos cargar los 20 litros. Yo ya sabía que no iban a entrar por cómo estaba el medidor, pero bueno, que entre lo que entre y lo otro lo perdíamos. Peor es nada.
“Listo” -me dice el tipo-. “Tenés que pasar a firmar en el Shop y ya está. Entraron 17 litros”. Voy y firmo el papelito que me dieron. Eapepe! Salimos a los bocinasos de la estación, todo el mundo nos miraba. Éramos 4 locos con un millón de cosas en el portaequipaje y además parecían raras. Lo que más se veía era mi Monociclo y eso llama mucho la atención.
Ya está, ya estamos emprendiendo el viaje de vuelta esos 4. Cada uno tenía un porqué para volverse a Paraná, pero la idea era liberarse en un par de días y volver a Gualeguay para seguir de gira o ir hacia el lugar dónde el resto se haya movido en caso de que se hayan movido
Ni bien pisamos la ruta y hacemos unos 5 kilómetros veo que… Ah!, detalle muy importante que me había olvidado: eran las 15hs y hacía 42º a la sombra, en una ciudad que tiene 1 árbol por cuadra, que tiene más cemento que estrellas por superficie cuadrara (sacando la zona del parque) y que, no sé si porque es un cemento de buena calidad o qué… se calienta más que la mierda y no se rompe!
Eso, veo que el auto empieza a recalentar, que pasaba los 90º como si fuese gratis y que quería seguir pasando los 100º. “Bueno muchachos, vamos a hacer una paradita acá, abajo de ese árbol porque el auto se está recalentando. Esperemos un poco y veamos de seguir.” -dije no muy contento-.
Paramos ahí a 5 kilómetros de Gualeguay, una tristeza terrible. Esperamos al rededor de media hora y no tuve mejor idea que decir: “Sigamos y probemos a ver qué pasa”. Así que salimos, tranqui 80; como siempre
. Lamentablemente, hacemos 4,6 Km más y veo que empieza a subir de nuevo la temperatura y que ahora ya no hacía 42º a la sombra sino que ya estábamos llegando a los 50º. Ya chivaba por las orejas.
Me tiro a la banquina cerca de unos árboles que había al costado de la ruta y empezamos a hablar con los chicos. Yo estaba convencido de que, además de que hacía mucho calor, el auto iba muy forzado, que tenía mucho peso y que por eso recalentaba. Obvio, siempre hay que tener una hipótesis; por más cualquiera que sea. Está claro que si te dicen que es cualquiera hay que aceptarlo
Como dije antes: no tuve mejor idea que decir: “Así no podemos viajar. Yo digo que dos se vuelvan en cole y yo me vuelvo sólo con uno. Ahí estaríamos alivianando bastante el auto y quizás podamos viajar”. Decidimos dejar a Rulo en el medio de la ruta, con todos los bolsos, llevar de vuelta a la terminal de Gualeguay a los otros dos (ya con el auto mucho más liviano) y después volver a buscarlo a Rulo en la ruta y seguir viaje a Paraná.
Casi casi como si hubiéramos pensado todo, llegamos sin problemas a la terminal de Gualeguay (estábamos a unos 10 kilómetros nomás). Bajamos las cosas que se iban a llevar los que se iban en colectivo. Los despido, me vuelvo a subir al auto, le doy arranque y nada… NADA, pero nada. Hacía exactamente lo mismo que cuando no girás la llave, digamos, nada. Ni el más mínimo ruido o y u a e intento de arrancar. “Puta madre, lo último que me faltaba: me quedé sordo!” -pense-. Me bajo del auto y le digo a Muzza: “El auto no arranca ni ahí”. En ese momento me dí cuenta que al menos podía hablar y que por más que el auto no me decía nada de nada, no estaba ni siquiera malhumorado.
Probé un par de veces más y nada. Después de un rato probé de nuevo y nada y nada y nada y nada y bueno, nada. Era como un pedazo grande de chapa que habían dejado abandonado ahí. Eso, era el rojito, ¿entendés?. Se había enfermado, algo le cayó mal o no sé. En ese momento lo llamamos al resto de los chicos que estaban en Gualeguay para comentarle la situación y además decirle y recalcarle que teníamos tirado a uno en la ruta con todos los bolsos y que encima el loco no tenía señal de celular. Así que no tenía ni la más remota idea qué mierda pasaba.
Cuando llegaron dos de los chicos que habíamos llamado a la terminal, decidimos (después de un rato) ir a buscar a Rulo a la ruta en un remis. Pobre loco, yo estaba preocupado de verdad, el vago estaba sólo en el medio de la ruta y llego de equipaje: imposible poder moverse. Mientras veníamos qué le pasaba al auto nosotros, llamamos a un mecánico que llegó como a las 2hs… ponele. En realidad fueron 2hs de circo, porque nosotros hicimos mini-presentaciones en la terminal con el bongó, bastón, acrobacia, monociclo, malabares y demás para matar el tiempo; así que deben haber sido unas 4hs.
Llega el mecánico y lo primero que me hizo hacer fue arrancarlo. Milagrosamente, después de 4hs de estar parado, hizo una especie de ruido intentando arrancar. “Esaaaa! Rojito! Vamo’ arriba vo’”, pero nada. No arrancó ni ahí. “Dale de nuevo un par de veces” -me dice el mecánico- y finalmente el auto arrancó tirando humo blanco, no blanquito, blanco, del mismo color que se ve el fondo de la letra que estás leyendo. Hacía un ruido descomunal y se movía como si fuera a salir volando.
Ahí nomás se escucha: “Mirá, el auto está funcionando en 3 cilindros. Eso puede ser que tenga un inyector tapado, o … o … o … ” y así una interminable lista de cosas que no alcancé a retener. “Sinceramente, yo no laburo Diesel”. Meh! un garrón. Así que tuvimos que empezar la movida para conseguir otro mecánico que nos vea el auto y que nos diga que tiene, cuánto puede salir y si había que entregar el tuje o no.
Ese mismo tipo nos dijo que podíamos ir en el auto hasta la casa dónde estábamos parando, pero que no podíamos salir a ruta ni tampoco andarlo mucho. No estaba como para andar el auto aunque ande
. Cuando llegamos a la casa, llamamos a otro mecánico y nos dijo que podía ver el auto al otro día a la mañana (Martes). A todo esto yo estaba mandando mensajes al señor empleador explicándole que no iba a poder trabajar otro día más y que no sabía qué corno tenía el auto.
Ya está, el auto no anda y no puedo hacer nada: “a disfrutar de las excelentes pizzas” que habían hecho! Iupi! Mañana será otro día. Y posta, me levanté y era otro día. Lamentablemente, el auto seguía roto. Nadie quiso robarlo durante la noche y tratar de arreglarlo para llevarlo. ¡Qué bajón! Encima el día amaneció con sus característicos 42º. Hermoso día para caminar y/o empujar el auto sobre el cemento Gualeguay-tesco.
Era la hora: 10 a.m. en punto y el mecánico no llegaba. Yo, ya en un estado de desesperación y de rompe pelotas al máximo (me había durado bastante la calma ya – el rojito estaba mal- ¿entendés?)
Finalmente, después de hincharle las pelotas un rato al Chemma, llegó el mecánico. Vio el auto y dijo que “algo raro pasa”. No fue muy claro, pero terminó diciendo que tenía que llevarlo al taller y verlo ahí, que se iba a fijar si era un inyector que estaba tapado como dijo el otro mecánico o qué. Después de una hora o por ahí, nos llama y nos dice que sinceramente no sabía que era y que se lo llevemos a un experto en Diesel de ahí de Gualeguay.
Ya pasado el medio día pasamos por lo del experto y le comentamos la situación. El tipo este con muy muy buena (como todas las personas que hablé en Gualeguay -muy buena gente ahí-) nos dice que era imposible verlo en ese momento, pero que lo llevemos a la tarde. Así que le dijimos que se lo dejábamos en la puerta de la casa tirado y que lo vea cuando pueda.
No pasó ni la primera hora de la tarde (tipo 19hs- allá es distinta la tarde) que el loco nos llama y nos dice que el auto estaba lleno de Nafta en el motor. “¡¿Qué cómo dice?!” REWIND REWIND REWIND… “Y la puta que los re mil parió a los pelotudos de la LF y la re concha de la hermana del que me cargó Nafta. Pelotudo”. Así nomás, después de escuchar esa noticia nos fuimos a la LF en la que habíamos cargado “Diesel” y comentamos lo que pasó lo más tranquilos que pudimos durante los primero 37 segundos y medio. Ya cuando nos dijeron que teníamos que ir al otro día porque no había ningún encargado al Chemma se le saltó la chaveta y eso hizo que se me salte a mí también y ya todo se fue a la mierda, pero de una manera civilizada. En resumen: “No nos vamos a mover de acá hasta que nos den una solución” -textuales palabras del Chemma- y nos sentamos en la puerta del Shop.
Hablamos con la “encargada” (que en realidad no estaba; ¿vo’ viste como e’?) y nos decía que sí o sí teníamos que ir al otro día porque Administración trabajaba de 8 a 12hs únicamente. En ese momento, mientras estábamos hablando con la minita esta pasa el loco que nos cargó Nafta. Yo me acordaba patente patente, de hecho estuvimos hablando un rato con el loco y recordaba haberle tirado un par de chistes por el calor y la limpieza de la estación de servicio, etc… Era el loco y punto.
Ahí cayó Rulo a la estación para sumar fuerzas y finalmente terminamos hablando con el loco que nos había cargado Nafta y le explicamos que no teníamos absolutamente nada en contra de él, que a cualquiera le puede pasar (igual no descartábamos de que era un pelotudo) pero es cierto: a cualquiera le puede pasar. Lo único que queríamos es que la empresa se haga cargo de la reparación del auto. Y que se vayan a la concha de su hermana también, pero eso no daba para decírselo.
No nos quedó otra que volvernos a casa con toda la bronca y con la cara de gil del playero grabado en la sien diciéndonos: “¿Ustedes están seguros que era yo? Porque yo no me acuerdo de ustedes y además hay otro pibe que es igualito a mí”. Y claro, si te dice eso, es obvio que era él que nos cargó Nafta en un Diesel. Puede haber otro boludo que lo haga, pero no otro que lo haga y encima te diga semejante pelotudez.
Y así se fue Gualeguay, volvimos el Miércoles en vez del Lunes y al final me terminé volviendo con la Miko, Rulo se quedó en Gualeguay y los otros dos que decidimos que vuelvan en cole se fueron ese mismo Lunes que se rompió el auto. Al final la reparación del auto salió en total $500 (incluyendo los litros de Diesel que no nos echaron, mecánico y demás). Lo único que le hicieron fue vaciar el tanque y volver a llenarlo de Diesel. Ni siquiera hubo que limpiar el motor ni el tanque ni nada. Según el mecánico, como esos 17 litros de Nafta estaban diluidos con 25 de Diesel no fue tan nocivo para el auto y no se alcanzó a romper nada.
Al otro día, fuimos a la estación como habíamos acordado y sin que le dijéramos nada nos dieron $500 en la mano. Le pagamos al mecánico y llenamos el tanque de Diesel de verdad de la Shell. Salimos a la ruta y tuvimos un viaje placentero y sin ningún problema por suerte.
Se terminó Gualeguay, pero la gira siguió y… ¡de qué forma!
Roberto Alsina: $HOME is where .bashrc is
Tengo una confesión. El último año, mi sistema operativo principal fue Windows 7.Sí, ya sé es terrible, sobre todo si leíste esto que es probablemente mi post mas popular en 11 años.
¿Cómo pasó esto? ¿Qué me pasó? ¿Qué estaba pensando? Es una historia aburrida y poco interesante.
Entré a trabajar a Canonical. A mi notebook vieja no le daba el cuero. La nueva no quería que le instalara Ubuntu. Dije "ma sí, me voy a vivir a una VM". La VM era más lenta que el Checho Batista. Tenía que desarrollar cosas en Windows (sí). Algunas cosas no funcionaban bien en la VM. Y de a poquito, las cosas y los archivos se juntaban en windows, en el hardware real, Windows 7 Home Premium.
En general, Windows 7 es no horrible. La mayoría de las cosas andan. Lo que sí, para un programador, es cultivar en el desierto. Podés hacer que crezcan cosas, pero hay que ponerle muchas ganas.
Así que hoy instalé Kubuntu Oneiric (¡ningún problema!), junté todos los datos de la notebook vieja, de la Vm, de windows, borré windows, y me mudé a Linux, y ahora Windows es la VM.
Extrañaba.
Juanjo Conti: Mrs. Robinson no es de Los Beatles
Ayer me pidieron que elija un tema musical para musicalizar fotos mías de la infancia. Sabía que quería algo que suene a banda sonora de película pochoclera. Esos temas, en inglés obvio, que te ponen en el momento clave, por lo general aparecen en películas nuevas pero los temas son viejos. Bueno, el que se me vino a la cabeza no calza justo en esa definición, pero podría hacerlo en el futuro (atentos directores de cine, que les estoy tirando una gratis): Mrs. Robinson. Si ese, puedo sentir como lo estás tarareando. Lo había escuchado en la radio unos meses atrás y me había quedado sonando de fondo por varios días.
Lo loco del asunto, y motivo de este post, es que si vos buscás el tema en Google, aparece un video en Youtube que te hace pensar que el tema lo cantan los Beatles (bueno, intenté hacer la búsqueda nuevamente y ya no aparece. Se ve que Google aprendió. Buen chico, tomá una galleta). Y realmente es un tema que podrían haber cantado, pero no. De hecho me encontré con que hay mucha gente en Internet con la misma confusión. El tema es de un dúo de rock folk norteamericano llamado Simon & Garfunkel’s y se usó como banda sonora de El graduado, una película muy comentada aunque creo que no la vi. Si vi otra película en donde esta primera se menciona, pero eso no importa mucho acá. Con Jennifer Aniston.
Fiel a mi costumbre de no embeber videos de Youtube salvo los subidos por mi, enlazo algunos videos de la banda:
Juanjo Conti: Charla en el subte subatómico
¿Cuál es tu favorito, el tiempo o el espacio? No se, nunca lo había pensado. A mi me gusta el tiempo, es más exclusivo. ¿Cómo es eso? Pensalo, vamos a poder estar aquí nuevamente, pero nunca vamos a poder estar ahora nuevamente.
Roberto Alsina: Remake de los 70
Si leíste Mi café y yo ... bueno, digamos que el filtro setentista de la foto es adecuado, y que tuve una tarde bastante feliz.
Las historias no se repiten si uno no las deja repetirse.
Mariano Guerra: charla de efene en erlang factory lite brussels 2012
los slides están temporalmente acá:
http://marianoguerra.com.ar/efene/talks/efene-efl-brussels-2012.html
hechos con rst2html5 obviamente ;)
supongo que van a estar definitivamente acá en unos días:
http://www.erlang-factory.com/conference/Brussels/speakers/MarianoGuerra
el evento en general muy bueno, charlas interesantes, gente copada
lo negativo... me entere que fosdem es este finde acá en bruselas y yo ya tengo pasaje de vuelta :S
Juanjo Conti: Backup de recuerdos
Hoy dedicamos gran parte de la noche a recuperar recuerdos. Estaban encerrados en discos externos que ya no andaban y en cintas magnéticas para las que no había lector.
Lo divertido del caso es que en nuestra vida digital vamos acumulando gigabytes y gigabytes de recuerdos, muchos se pierden con un dispositivo que se rompe y otros los salvamos en un backup casero: diquetes, unidades zip o discos externos. Cuando tenemos los recuerdos en el medio externo, al reparo del cataclismo en el que podría caer la máquina de la que los rescatamos, ya estamos tranquilos. La tranquilidad de que “siempre podremos recuperarlo” nos es mas valiosa y útil que el recuerdo en si mismo.
Roberto Alsina: Consejos para el charlista tímido
Sorry, spanish only today!
Debo haber dado, en los últimos 15 años, unas 80 charlas. O tal vez 50. Qué se yo, no las ando contando. Desde hace unos cinco años a esta parte, me dicen que vienen saliendo buenas (con altibajos, por supuesto).
Entonces, inspirado por How to be a PyCon speaker and do it well acá van una serie de consejitos para que los que no se animan a dar charlas se animen.
Este es el más importante: el público no muerde. En serio, lo peor que vas a escuchar es algo del nivel de "se ve que estaba nervioso" o "se perdió un poco en tal parte" o "el tema no me interesó mucho". En la gran mayoría de los eventos que he estado, no hay ningún ánimo de agredir al orador. Nadie te va a tirar tomates. Y al día siguiente nadie se va a acordar si estabas nervioso.
Tenés que saber a quién le estás hablando. Hacéte un modelo de como es tu espectador ideal. Hacé una charla que le pueda interesar a ese modelo. Si tratás de hacer que le guste "a cualquiera" entonces no le va a gustar a nadie.
Pensá mucho el título. Si tu charla es para principiantes que quieran aprender flask, ponele de nombre algo como "Introducción para los que no saben nada nada nada de Flask pero quieran aprender un poquitito de como usar un microframework web que está buenísimo". No le pongas "Flask: un microframework web". Ok, no le pongas ninguno de los dos, ponele "Flask desde cero". Yo le pondría "Flaska, no me claves, los puñales, por la espalda" pero eso es porque me gusta Bottle.
No pienses los slides. Pensá lo que querés decir. Una vez que lo sabés, partílo en, ponele, 10 pedacitos de 3 minutos, y hacé un slide para cada uno. Si no podés hacer un slide, hacé dos.
Los slides son el menú, no la comida. Los slides no son la charla. Si puedo entender la charla viendo los slides, entonces o tu charla está estirada, o tenés muchos slides. Asegurate que se lean. No importa tanto que sean lindos: que se lean. Regla: poné los slides en tu notebook, poné el brillo en mínimo, y miralo desde 3 metros. Si no lo ves, no se vé.
Cuanto ensayar, depende de cada uno. Yo no ensayo, pero es porque soy un tarado. Si ensayás demasiado sale medio sin espontaneidad, tal vez. Pero si no ensayás nada, a veces ni sale. O sea, ensayá hasta que te sientas cómodo, y ahí pará.
Hablá como hablás vos. No trates de hablar como otro, aunque te guste mucho mucho mucho como habla. No trates de ser gracioso, si sos gracioso va a salir natural. No trates de ser interesante, si la charla es interesante alcanza.
No hagas cosas interactivas a menos que estés segurísimo que no te vas a trabar.
No hables de cosas que no te interesen "porque son importantes" o o "porque alguien debería hablar de eso".
Hablá fuerte, aunque tengas micrófono. Cuando hablás fuerte hablás más claro y pausado.
Tenés que saber cuanto tiempo te queda. Todo el tiempo.
Tenés que tener dos o tres puntos para terminar la charla. Cuando se te va acabando el tiempo, la terminás en el que mejor te quede.
"Decíles lo que les vas a decir, decílo, y decíles que les dijiste"
Si no sabés, admitílo. Si guitarreás, decí "estoy guitarreando, pero...". Si estás nervioso decí "me estoy meando", si te perdiste tirá todo a la mierda y uníte al circo Rodas (o pedí un segundo para ordenarte).
Ponéle onda a la parte de preguntas y respuestas. No pongas cara de "no entendiste una goma de lo que dije", porque capaz que es culpa tuya.
Rompé todas las recomendaciones que te dí si te parece que va a funcionar mejor. Por ejemplo, capaz que querés tener 100 slides y pasar uno cada 10 segundos. O no querés tener slides. O querés tener slides que hablan de otra cosa. O querés tener slides que pasen solos. O querés tener slides interactivos y actuar Mingo y Aníbal contra los fantasmas.
Y la más importante (si, ya sé que dije que la otra era lo más importante, no jodas): followup. Invitálos a charlar cuando te vean en el pasillo. Dejá tu mail, blog, twitter o lo que sea. Invitá una cerveza. La charla en sí sirve hasta ahí, es mejor si de la charla sacás un amigo.
Roberto Alsina: Sacar la basura trae sus problemas
Una continuación rapidita de The problem is is, is it not? Esto no es mío, lo saqué de reddit
Esto no debería sorprenderte:
>>> a = [1,2] >>> b = [3,4] >>> a is b False >>> a == b False >>> id(a) == id(b) False
Después de todo, a y b son cosas distintas. Sin embargo:
>>> [1,2] is [3,4] False >>> [1,2] == [3,4] False >>> id([1,2]) == id([3,4]) True
Resulta que si uno usa literales, una de esas cosas no es como las demás.
Primero la explicación. Cuando uno no tiene más referencias a un dato, va a ser "garbage collected", la memoria se libera para que se pueda usar para otra cosa.
En el primer caso, las variables a y b guardan referencia a las listas. Es decir que tienen que existir todo el tiempo, ya que yo podría decir print a y python tiene que poder responderme con el valor de a.
En el segundo caso, uso literales, lo que quiere decir que no hay referencias a las listas después de que se usan. Cuando python evalúa id([1,2]) == id([3,4]) evalúa primero el lado izquierdo del ==. Después de que termina con eso, no hace falta mantener el [1,2] a mano, así que se borra. Entonces, al evaluar el lado derecho, crea [3,4].
Por pura casualidad, lo pone en exactamente el mismo lugar en que estaba el [1,2], asi que id devuelve el mismo valor. Esto sirve para recordar dos cosas:
Mariano Draghi (cHagHi): Dell, matate. Posta.
Roberto Alsina: Sacrifices & Rock & Roll
Sorry: english only because my kbd is acting up an typing is a chore.
Here I am, writing in a place of evil so deep they charge you $56 (that's pesos) for a tiny sandwich and a bottle of water: the Gianni & Vittorio café at Córdoba Airport.
It's like Mordor, except the water is kinda-sorta-slightly-cold, and I carry no rings. And there is very little lava. But the evil... the evil is dense, as it can only be at airports, Minas Morgul, and perhaps the choripán place near Lisandro de la Torre station (which I strongly recommend).
But why do I do it? Because I have already failed. I will not post everyday this year. I may not even be close. But I will post as much as I can. And I promise it won't be filler about why I did not do a real post.
So, onto the meat of this post we go.
It's inevitable that airports will have expensive and bad food. It will be expensive because there are a limited number of sellers, and getting to be one of them is expensive. Since they can charge whatever they want, they have no incentives to provide quality or service.
Plus, they own a captive customer base, since you are locked there, and there is no place to go outside the airport etiher.
That is classic government-mandated market distortion, with the airport management as the government, and you playing the role of you. This kind of clear examples are good because they show capitalism and free market advocates actually have a decent point when they remark on the defects of imperfect markets.
OTOH, I don't see any communists around here oppressing me, I see only happy capitalists taking my money.
PS: it seems there was a tornado here today.
Juanjo Conti: Back from vacations
Por primera vez en 2 años me tomé una semana entera de vacaciones. Eso pasa cuando cambias de trabajo en diciembre. El ingenuo lector, tal vez habitante del algún país europeo, se pensará que celebré el fin de este periodo de abstinencia volando a alguna playa del caribe o que, con un presupuesto más modesto, estuve de fiesta por las noches y por eso abandoné el blog. No exactamente.
Tenía algunas cuestiones que atender en distintos puntos de la provincia, compras que hacer, amigos y familiares que visitar y otros menesteres, por lo que manejé bastante, todas las noches dormí en un lugar diferente y una noche, sin planearlo, me encontré en la capital provincial del carnaval, el mismo día que empezaban los corsos. Buena puntería, ¿eh?
En una de mis visitas conseguí prestados 2 libros de Gabriel García Marquez, Memorias de mis putas tristes y La increíble y triste historia de la cándida Eréndira y su aubela desalmada y otro relato. Empecé a leerlos en paralelo y no puedo más que decir que me llama endiabladamente la atención que tanto uno, escrito en 2004, como el otro, escrito en 1972, tengan como protagonista (o casi) a una joven de 14 años y su virginidad. No los terminé de leer aún, así que más comentarios cuando de vuelta la última hoja. Ambas.
Por lo demás, espero volver al ritmo de un post diario, que ayuda a practicar la escritura y mantiene el espíritu alegre.
Roberto Alsina: The problem is is. Is it not?
Esto se ha discutido varias veces en la lista de Python Argentina. Como hace tiempo que nadie lo hace, por qué no recapitularlo, así la próxima vez que pase, mandan este link ;)
Algunos, por alguna razón, hacen esto:
>>> a = 2 >>> b = 2 >>> a == b True >>> a is b True
Y después, cuando ven esto, se sorprenden:
>>> a = 1000 >>> b = 1000 >>> a == b True >>> a is b False
Se sorprenden porque "2 es 2" es más intuitivo que "1000 no es 1000". Podría atribuirlo a una tendencia innata al platonismo, pero en realidad es porque is no es eso.
El operador is es (en CPython) apenas una comparación de direcciones de memoria. Si los objetos a y b son el mismo cacho de memoria, entonces "son" el otro. Como python crea de antemano una cantidad de enteros pequeños, cada 2 que creás no es un nuevo 2, sino otra vez el 2 de la última vez.
Esto funciona por dos motivos:
Esto sorprende a la gente que viene de otros lenguajes, por ejemplo C o C++. En esos lenguajes, una variable int a nunca usaría la misma memoria que int b porque justamente, una variable es un pedazo de memoria, y se puede cambiar el contenido. En C y C++, los enteros son mutables. Este 2 no es ese 2, a menos que lo hagas intencionalmente con punteros.
De hecho, la forma en que la asignación funciona en python lleva a otras sorpresas que son más interesantes en la vida real. Por ejemplo:
>>> def f(s=""): ... s+='x' ... return s ... >>> f() 'x' >>> f() 'x' >>> f() 'x'
Eso no sorprende nada. Ahora, hagamos un pequeño cambio:
>>> def f(l=[]): ... l.append('x') ... return l ... >>> f() ['x'] >>> f() ['x', 'x'] >>> f() ['x', 'x', 'x']
Y eso sí es sorprendente, si no lo esperabas. Sucede porque las listas son mutables. El argumento por default se define cuando la función se define, y cada vez que llamás f() estás usando y devolviendo la misma l. Antes, también usábamos siempre la misma s pero como los strings son inmutables, nunca cambiaba, y devolvíamos una nueva cada vez.
Podés comprobar que no te miento, obviamente que usando is. Y ya que estamos, eso no es un problema para listas. Es un problema para los objetos de cualquier clase que vos definas, a menos que los hagas inmutables. Así que seamos cuidadosos con los argumentos por defecto, ¿ok?
Volviendo al problema original de que 1000 is not 1000, lo sorprendente es que en realidad, no es interesante. Los enteros son fungibles. No te importa que sea el mismo entero, solo que sean iguales.
Comprobar identidad de enteros es como si me prestaras $1 y cuando te lo devuelvo, en vez de ver si es una moneda de $1, te fijaras si es la misma moneda. Simplemente no importa. Lo que queres es un 2, un 1000 o una moneda de $1.
Además, el reultado de 2 is 2 depende de la implementación de python. No hay motivo, en realidad, mas allá de una optimización, para que sea True.
Esperando que esto aclare el tema, les dejo un último fragmento de código:
.. code-block:: pycon
>>> a = float('NaN')
>>> a is a
True
>>> a == a
False
UPDATE: Muchos comentarios iteresantes en reddit y una continuación chiquita acá
César Portela: Juanele Invita
La noche de Folclore estuvo algo fría y ventosa. Los artistas tenían que usar broches para sostener las partituras en sus atriles. Recomendaban llevar sillones para sentarse, aunque había sillas y eran pocas (”a quien madruga….”). En el escenario saludaron la presencia de la intendenta y otro funcionario municipal, pero aunque estiré el cuello, no [...]
Roberto Alsina: ¡Hola!
Hola, soy Roberto Alsina. Tal vez me conozcan por mis actuaciones en "Los cavernícolas usaban KDE" y "Programadores Picarones de PyQt".
Por otro lado, no soy:
Ojalá esto aclare las cosas. Gracias por su atención.
Facundo Batista: Estatua en una fuente
Esta foto me gusta por el contraste entre lo estático de la estatuita, y lo dinámico del agua cayendo sobre ella.
Pero más que eso, me encantó el paseo que hicimos... eso es en el laberinto de Los Cocos, en una salida durante el PyCamp 2009, en la que sacamos un montón de fotos, y charlamos mucho con Dave sobre cómo sacarlas...
Me dan ganas de salir a pasear y tomar fotos con gente que también saque fotos, creo que se aprende un montón en esas situaciones.
Mariano Guerra: crossquote
estaba leyendo El retrato de Dorian Gray
y leo
En los días que corren la gente conoce el precio de todo y sabe el valor de nada
"LISP programmers know the value of everything, but the cost of nothing" - Alan Perlis
Mariano Draghi (cHagHi): La vuelta a los Hielos
Como comentaba el otro día al escribir sobre El Chaltén, cuando visité ese pueblo alrededor del año 2000 escuché hablar sobre la vuelta a los Hielos Continentales. Y a partir de ahí, quedó guardado en mi cabeza el tema como una de esas cosas onda “uh… algún día me gustaría hacer eso…”
Algún día.
El día llegó medio de repente, en gran parte gracias a Pau y Charly, que por diversos motivos se pusieron las pilas para concretarlo este año, y me terminaron subiendo al barco. Mucha resistencia la verdad no ofrecí
De paso, Pau y Charly me demostraron (sin querer), como varias otras personas en diferentes contextos/oportunidades, que para concretar algunos sueños o proyectos solo hay que… bueno, concretarlos. Esperarlos no suele ser un buen plan (¡ey! ¿hay algún psicólogo en la sala, por favor?). Creo que va siendo hora de que tome nota de esto. Posta.
Decía, el día llegó medio de repente. Un día estaba discutiendo y analizando propuestas, otro día estaba charlando sobre el equipo necesario, otro día estaba comprando pasaje de avión, otro estaba tomando una cerveza en Antares para conocer a Osvaldo y a José (dos integrantes más del grupo), una mañana estaba caminando con la mochi cargada en la Reserva de Costanera Sur para entrenar y charlar un rato con Pau, Charly y José… y un día estaba subiéndome a un vuelo de Aerolíneas Argentinas con destino a El Calafate.
Y una mañana nublada de enero, después de pasar un par de días hermosos en El Chaltén, arrancó la travesía.
Primer día, muchas expectativas, algo de nervios, y más que nada, la incertidumbre del clima. El tiempo se venía pudriendo, y el pronóstico no era muy alentador. En El Chaltén estaba haciendo un calor atípico desde hacía muchos días, y los ríos estaban con mucha agua. Y la pregunta del millón era… ¿vamos a poder vadear el río Pollone?
Fuimos en vehículo hasta el puente sobre el río Eléctrico, y de ahí arrancamos un trekking tranquilo por un lindo bosquesito, bajo un cielo nublado, sin viento, y con llovizna de a ratos. Almorzamos en Piedra del Fraile, que nos regaló un poco de sol, y continuamos nuestra marcha para encarar al bendito río Pollone.
Y sí, el río tenía mucha agua. Diego y el Boti (nuestros guías) tardaron un buen rato en encontrar un paso más o menos potable, y de todas maneras hubo que poner una cuerda para cruzar un poco más seguros. Este vadeo fue el hito del día, y me quedará grabado para siempre lo fría, lo terriblemente fría que estaba el agua, al punto de que dolían los pies a los pocos segundos de tenerlos sumergidos.
Día D. El Paso Marconi era nuestra puerta de entrada al Campo de Hielo. El clima seguía bastante dudoso. Fue un trekking más o menos tranquilo hasta que entramos a caminar por entre las piedras en la morrena del Glaciar Marconi. El glaciar ha retrocedido mucho en los últimos años, y hay que entrar a trepar por entre las rocas. Una vez más hubo que recurrir a las cuerdas, la cosa estaba resbaladiza (¡como pule la piedra el hielo!), pero seguimos adelante.
El tiempo empezó a pudrirse un poco más arriba, bajaron las nubes, refrescó, apareció el viento, se largo una nevizca, y después el viento empezó a soplar más fuerte. A esta altura ya estábamos caminando por el hielo, encordados y con raquetas. Y cuando estábamos en el tramo más complicado, una zona en la que hay que ir sorteando grietas continuamente, el tiempo se pudrió del todo. Sinceramente no se cuanto tiempo caminamos en esas condiciones, pero a mi se me hizo mucho. El viento soplaba con todo, había muy poca visibilidad, fue un rato de bastante estrés y bastante tensión. Pero poco a poco el terreno fue mejorando, el viento fue calmando, y de pronto…
… la nada. De pronto caí en la cuenta que estaba pisando un manto de nieve, que el viento había calmado, que en el horizonte el sol se filtraba por entre las nubes, que se mezclaba la nieve con la cordillera y con el cielo, que estaba en una inmensidad blanca y silenciosa. Estaba caminando en el campo de hielo. Estaba fascinado. Emocionado.
De aquí en más el camino hasta el refugio, que se veía lejos en el horizonte, era bastante simple. Pero ya estábamos cansados, y parecía que el refugio se burlaba de nosotros y se alejaba un poco más a cada paso que dábamos. Posta. No llegábamos nunca.
Hasta que llegamos.
El refu nos albergó en total dos noches. El día siguiente a nuestra llegada fue de descanso, mateada, charlas y partidas de truco, salpicadas por algunos mínimos paseitos por los alrededores para sacar fotos y contemplar el maravilloso paisaje. Uno de los planes originales para ese día era intentar el ascenso al cerro Gorra Blanca, pero quedó descartado porque el tiempo no estaba bueno, y Diego consideró además que no nos habíamos desenvuelto suficientemente bien caminando con grampones en el Marconi… la verdad, creo que nadie lo lamentó demasiado. El descanso era necesario, y si bien la vista del campo de hielo desde la cumbre del Gorra Blanca debe ser alucinante, lo cierto es que ese día el cerro estaba completamente tapado de nubes.
Al otro día, arrancamos hacia nuestro próximo destino, el Circo de los Altares. El tiempo estaba mejorando, y según el pronóstico actualizado que nos habían pasado (¡qué buen invento el teléfono satelital!), sería el mejor día de la semana. Que fuera el mejor no significaba que fuera bueno, pero… era lo que había.
Fue otro día de marcha tranquila por el campo de hielo, esquivando alguna que otra grieta. De a poco fue despejando, aunque no del todo, y el viento no apareció.
Y llegamos al Circo de los Altares, algo que para mi era el hito de la travesía. Y sin embargo… de entrada no me enamoró. No se si fue por la cantidad de fotos que ya había visto, si fue porque lo encontré parcialmente tapado, si fue el cansancio o la suma de todo, pero de alguna manera, el impacto no fue el que yo esperaba. No me malinterpreten: es impresionante, es imponente, es hermoso… pero yo esperaba más. Expectativas, supongo.
El armado del campamento fue muy divertido, y llevó dos horas. Dos largas horas, para construir el muro de hielo, y armar las carpas.
El atardecer tuvo más magia, estaba un poquito más despejado, había arco iris por todos lados, me deleité con nubes locas, loquísimas, y raros reflejos del sol. De a poquito el Circo de los Altares me iba diciendo “¿ves pedazo de pelotudo que este lugar que decís que no cumplió tus expectativas es maravilloso?”
El tiempo empezaba a portarse bien del todo. Se fue despejando. Y ver aparecer el sol por atrás del Torre fue muy especial. Finalmente estaba conectándome con el lugar, justo cuando teníamos que dejarlo. Ufa. Hubiera estado genial pasar un día más en el Circo de los Altares, pero había un programa a seguir. No se puede todo en la vida…
La jornada hasta el refugio Paso del Viento fue muy larga. Arrancó tranqui, muy similar al día anterior, caminando por el campo de hielo, hasta que nos “bajamos” al costadito del glaciar Viedma.
La cosa se fue poniendo más áspera caminando por la morrena del glaciar, porque el terreno está muy erosionado. Típico pasaje con mucha piedra grande en la que no hay un camino marcado, sino que hay que buscar por donde pasar a cada paso. Y el viento de a ratos demostró que no por nada estábamos en las cercanías de Paso del Viento.
Poco a poco fuimos saliendo del terreno complicado, el viento se fue a dormir, pasamos por la laguna Ferrari, y finalmente, después de un total de diez horas de larga, larguísima marcha, llegamos al refugio Paso del Viento.
Llegar al refu fue una bendición. Muchos aprovechamos los últimos rayitos de sol para un baño polaco en la laguna y todo. Fue reparador. El día siguiente era libre, y nos quedamos en el refu, tomando sol, secando algunas cosas, mateando, jugando al truco, disfrutando.
Hasta que volvió a aparecer la preocupación por el vadeo de un río, esta vez, el río Toro (o Túnel, como más te guste). Nos enteramos que la gente que venía desde Laguna Toro para hacer el circuito del Huemul, por ejemplo, o se volvía, o terminaba cruzando muy de madrugada, cuando la temperatura es más baja y el río viene con menor caudal.
La gente que nos iba a traer el morfi para los días siguientes no pudo cruzar el día de nuestra llegada al refu, y se volvió para hacer un nuevo intento a la madrugada. Finalmente pudieron cruzar, con el agua a la cintura y mucha dificultad, y llegar hasta el refugio (¡genia Marreika!).
Al día siguiente nos tocaría a nosotros…
Salimos temprano para Paso del Viento, donde almorzamos. El día estaba espectacular, el viento… bien gracias (¿dónde estaba el viento de Paso del Viento?). Estuvimos un buen rato disfrutando del panorama, y luego partimos hacia el río, a ver que nos deparaba el destino.
Era más de mediodía, y el sol estaba fuertísimo, y había estado igual el dia anterior, así que el río venía con todo. Después de sopesar un poco las alternativas, los guías decidieron cruzar por la tirolesa. Vos dirás, “¡avisá! ¿había una tirolesa? ¿por qué tanto lío entonces?”. Bueno, uno de los cables de la tirolesa tiene un anclaje salido. Y varios hilos de acero cortados. No es la tirolesa más confiable, digamos. Y está en un cañadón bastante profundo y caudaloso. No sería divertido caerse justo ahí…
Sin embargo, y a pesar de todas las advertencias, había mucha gente cruzando. De todas maneras, Diego, el Boti y Cristian se ocuparon de reforzar con cuerdas el asunto, y de hacernos cruzar asegurados, para minimizar las probabilidades de que ocurriera algo feo. Desde afuera, tal vez por la inexperiencia en tirolesas y la incapacidad de evaluar correctamente el riesgo, debo decir que a mi me resultó más divertido cruzar haciendo tirolesa que intentar un vadeo metiendo las patas en el agua helada y correntosa…
Superado el cruce del río Toro, después de un rato más de trekking sin novedades llegamos a nuestro último campamento.
Último día. Sería una jornada tranquila, aunque relativamente larga. Y el hito del día, por así decirlo, era la subidita que arrancaba al ratito nomás de salir de Laguna Toro. Tranquila, pero constante.
El premio fue llegar a un hermoso prado en donde almorzamos, otra vez bajo un sol espectacular, con vista por un lado hacia el lago Viedma, por otro hacia el Fitz Roy y el Torre, y por otro hacia el cordón Moreno. Sobraban los tábanos, eso sí.
De ahí empalmamos con el camino de trekking que va a la Loma del Pliegue Tumbado, directo hacia El Chaltén, sin paradas intermedias, siempre con espectaculares vistas del Fitz a nuestras espaldas.
Fue una travesía muy especial, en muchos sentidos. Primero, porque fue un sueño concretado, y porque es impresionante. El campo de hielo es impresionante, el Circo de los Altares es impresionante (sí sí, tuvimos nuestros problemitas en un primer momento, pero los superamos).
Pero también porque tiene muchos condimentos: bosque, pradera, hielo, nieve, grietas, morrenas, lagunas, arroyos, ríos, piedra, acarreo, refugios, campamento, campamento en hielo, pasos de altura, glaciares, caminatas con grampones, con raquetas, encordadas, sol, viento, frío, calor, nubes, ¿qué más querés? Ah, sí, ¡tirolesa!
Desde lo técnico sentí que fue un desafío, y estuvo en dificultad un escaloncito más arriba de las cosas que había hecho hasta ahora. Las jornadas de marcha eran largas, y a muy buen ritmo. La mochi fue siempre pesada, especialmente los primeros días. Los grampones son un dolor de huevos, ahí me falta experiencia. Fue mi primera vez caminando con raquetas, pero encontré que caminar con raquetas es casi natural (hasta que intentás ir para atrás y terminás de culo en el piso). Fue mi primera vez caminando encordado, y eso resultó toda una experiencia, porque te impone sí o sí un ritmo, hay que ir todo el tiempo prestando atención para no pisar las cuerdas, porque en cierta manera es más “solitario” (que paradoja que caminar atado a otros sea más solitario, ¿no?), y me encontré bastante más conectado con el entorno que si uno va suelto, charlando, moviéndose de acá para allá, haciendo la suya. Nunca había armado una carpa directamente en el hielo, ni construído un muro de hielo. Nunca les había sacado tanto el jugo a los bastones de trekking.
También fue una oportunidad para poner en práctica toda la experiencia acumulada, y cada travesía previa, cada campamento, cada ascenso, cada subida, cada bajada, cada vadeo, cada salida a correr, cada sábado a la mañana entrenando en Palermo, cada paso que fui dando todos estos años de trekking y montaña, sumó.
Y pensé mucho en mucha gente con la que caminé y me enseñó a caminar. No se muy bien por qué, fue un viaje bastante introspectivo también. Tuvo su faceta de “círculo que se cierra”, de haberle encontrado un propósito o un destino a vivencias previas.
Fue una experiencia impactante, emocionante, inolvidable.
Todas las fotos, acá: Hielos Continentales 2012
Roberto Alsina: Gente haciendo cosas útiles con mis juguetes
Hace cosa de un año escribí un pequeño web browser llamado De Vicenzo un poco en joda.
¡Pero de golpe alguien fué y lo hizo hacer algo útil! Específicamente, para tener previews cuando edita documentos en sphinx
Está bueno :)
Juanjo Conti: Cambiar foto de perfil en Twitter, cuando la cambio en Facebook
Ifttt, If this then that, es un sitio web que permite utilizar está clásica sentencia de control de programación en la web.
Uno tiene a su disposición una serie de canales. Estos disparan eventos y realizan acciones. La combinación de un evento y una acción es una tarea. Y cuando uno publica una tarea, se la llama receta. Existe un repositorio de recetas publicadas por los usuarios en donde se pueden encontrar algunas muy útiles. La mejor que estoy usando es:
Otras recetas que estoy usando son:
Juanjo Conti: Relatos de Zafón
Rescato un post que estuvo en borrador por 3 años!! Justo ahora que estoy con ganas de comprar la tercer novela de Zafón, El prisionero del cielo.
Hace menos de un mes terminé de leer El Juego del Ángel, la segunda novela para adultos de Carlos Ruiz Zafón
. Visitando su sitio web encontré una sección con relatos inéditos.
A los que quieran empezar a leer a este autor les recomiendo el cuento La Mujer de Vapor.
Carlos Ruiz Zafón (Barcelona, 25 de septiembre de 1964) es un escritor español que vive en Los Ángeles (Estados Unidos) desde 1993, donde se dedicó unos años a escribir guiones de cine al tiempo que desarrollaba su carrera como novelista.
Su primera novela para adultos, La sombra del viento, fue un gran éxito de ventas, pese a la desatención de la crítica literaria española, aunque no la internacional (que la aclamó como una de las grandes revelaciones literarias de los últimos tiempos). Esta novela se ha traducido a 45 idiomas, ha vendido más de 10 millones de ejemplares en todo el mundo y ha obtenido numerosos premios internacionales. En el año 2007 se ha publicado una recopilación titulada “La Trilogía de la Niebla” que comprende sus primeras obras “El príncipe de la niebla”, “Las luces de septiembre” y “El palacio de la medianoche”.
Carlos Ruiz Zafón lanzó el pasado 17 de abril de 2008 su nueva obra con una tirada de un millón de ejemplares, en la Editorial Planeta. La propia Editorial Planeta ha considerado que este lanzamiento supone un hito histórico en España.
Fuente: Wikipedia
Roberto Alsina: Re-Editar Drácula: Proyecto que me gustaría que alguien agarre.
This post makes no sense in english, so spanish only!
Drácula es un libro muy particular. Casi todo el mundo cree que sabe de qué se trata, pero en el 90% de los casos no es así. O sea, sí, saben que es de un vampiro, blabla.
Lo que no saben es nada del libro. Saben de las películas, del especial de Scooby Doo, delos chistes de vampiros, y cosas así, pero el libro en sí, no lo han leído.
¡Y es una lástima! Es un libro muy interesante. Para la época que se publicó, tiene un estilo dinámico y poco verborrágico. Está lleno de acción, escenas memorables (no es raro que se hayan hecho tantas películas), personajes interesantes. ¡Y encima es un libro tecnófilo! No es una lectura forzada leer Drácula como una micro-expresión de la lucha entre la ciencia y la técnica positivista contra la cultura medieval reaccionaria, o cosas así.
Y entonces, cuando el otro día ví, en Work of Art (un reality), a unos diseñadores crear tapas para Drácula, se me ocurrió:
Editemos Drácula
Agarremos el original, que es de dominio público, hagamos una traducción moderna, hagamos ebooks, y quién te dice, una edición en papel. Regalémosle a la gente la posibilidad de leer una versión moderna de este libro buenísimo. Una traducción que no sea castiza, ni dé vergüenza hablando de "estofado con polvo de pimiento rojo" si no que diga goulash, o por lo menos "estofado con paprika".
Yo tengo un poquito de cancha haciendo typesetting de libros. Seguro que se puede conseguir ilustrador/a/es copado/a/as/os para la tapa, títulos (¡o para ilustrar intercalado!)
Y... lo mejor es que:
Entonces: se necesitan muchas cosas, pero más que nada, se necesitan traductores.
¿Quién quiere salir en la tapa de este libro? ¿Quién quiere traer al auténtico Drácula, el vampiro en serio, un auténtico macho de los cárpatos, de vuelta a la vida?
Anótense en los comentarios.
Mariano Draghi (cHagHi): Viedma
Mirá si Raúl Alfonsín hubiese mudado la Capital Federal a Viedma. Mirá si entonces al buscar laburo hace 18 años atrás, hubiese terminado radicado en Viedma. En este momento estaría laburando en la Patagonia. ¿Entendés? ¡En la Patagonia! ¡Fresquito! ¡Ventoso! Y no en este pozo húmedo, chato y pegajoso mal bautizado “Buenos Aires”. En fin… cosas que pasan.
Mariano Guerra: emesene en la pagina principal de sourceforge
Mariano Draghi (cHagHi): El Chaltén
El Chaltén fue uno de los destinos de un viaje por la Patagonia hace más de 10 años. Un viaje que se caracterizó por conocer mucho y poco a la vez, porque fueron demasiadas impresiones y lugares para solamente 15 días. Pero El Chaltén, junto con Ushuaia, dejaron su marca. Tal vez porque fueron los lugares en los que estuve más tiempo, tal vez porque son mágicos. O ambas cosas.
Mi memoria es bastante mala, así que tampoco tengo un recuerdo preciso de aquella vez, pero atesoro algunos momentos muy especiales, como por ejemplo contemplar la Laguna de los Tres. El Fitz Roy. El Cerro Torre.
También fue en aquel viaje, y en ese lugar, cuando escuché hablar por primera vez de la mística vuelta a los Hielos Continentales. Algo que en aquel momento me resultó loquísimo, inalcanzable. Pero el tiempo tiene sus mañas, la vida te aporta experiencias y vivencias. Y acá estaba hace menos de 20 días, volviendo a El Chaltén, y para dar la vuelta a los Hielos.
El Chaltén creció mucho, muchísimo. De entrada nomás el camino desde El Calafate está completamente asfaltado. Las calles del pueblo también (la mayoría). Hay internet, aunque suckea. No hay cobertura de telefonía móvil.
Hay cosas que se mantuvieron: está lleno de extranjeros, mochileros y escaladores. Mucha juventud. Poca población estable, la mayoría se muda al pueblo para la temporada (noviembre a marzo), y luego se va a otro lado (muchas veces San Martín de los Andes, o Bariloche, o Río Gallegos, o alguna otra ciudad patagónica). Poca población autóctona. Unos cuantos porteños que se bajaron del mundo y quedaron allí.
Y hay cosas que descubrí en este viaje durante los días que estuve en el pueblo. Todo es colorido. Llama la atención el uso de los colores en los interiores de los comercios y locales. Mucho estilo. Se come muy bien, y en general, no puede decirse que sea caro, considerando la calidad de los platos y los lugares, y teniendo en cuenta que hay mucho extranjero con dólares y euros. Se escucha buena música, no un estilo particular, no se bien como describirlo (la música es una experiencia subjetiva), pero es una constante.
Hay cosas que no están tan bien, o están mal del todo, y es una pena que un pueblo tan jóven no pueda superarlas: no hay planificación urbana, no hay control sobre el tipo de edificaciones, no hay tratamiento de residuos. Hay una invasión de moscas, pero mal. Hay algunas iniciativas particulares o vecinales para encarar algunas de estas problemáticas, pero aparentemente la máquina burocrática estatal es más fuerte. Incluso en un lugar tan chico. Una pena.
Yo pasé unos días espectaculares. Nos hospedamos en el hostel Pioneros del Valle, que resultó muy bueno. Lo único criticable es que no ofrezca desayuno. Llegamos un viernes por la tarde con Charly, y luego de instalarnos, nos fuimos a comer algo a La Vinería. Altas picadas. Y una excelente selección de vinos.
Por la noche nos reunimos con Pau. Estela, Osvaldo y José, que habían llegado el día anterior, y ya descansados, habían aprovechado el día para hacer el trekking hasta Laguna de los Tres y Laguna Sucia. Cenamos en El Muro, y nos fuimos a descansar (bueno, no todos…)
El sábado aprovechamos el excelente día para ir todos juntos hasta la Laguna Torre, un trekking que no había hecho en aquella primera visita de hace años atrás. El día realmente estuvo espléndido. Por la noche, cenamos en Ritual del Fuego, otro lugar recomendable (como todos, absolutamente todos los lugares a los que fuimos a comer o tomar algo).
El domingo era el día de preparativos. Mientras José preparaba un excelente asadazo asistido por Charly, fuimos revisando equipo y preparativos para el arranque de la travesía con Diego, nuestro guía. Habíamos pasado por la mañana temprano a buscar parte del equipo (carpas, arneses, grampones, raquetas, raciones de marcha, desayunos y viandas de almuerzo fueron desde el inicio con nosotros). Diego nos asesoró sobre que llevar, que dejar, armado de mochis, el armado de las carpas con recomendaciones para la (muy probable) situación de tener que armarlas con viento, ajuste de grampones y raquetas. Y en el medio compartimos un excelente asado. También conocimos a Alex, un madrileño que también sería parte de la partida, y venía a pseudo-reintentar lo de los Hielos. Pseudo porque el año pasado había venido no para hacer la vuelta completa, sino para subir el Gorra Blanca, al que se se accede vía Paso Marconi, y está dentro del Campo de Hielo.
Fuera de eso, fue un día de descanso, relax, nervios. Hicimos el trámite de migraciones en Gendarmería (durante la travesía se pasa a Chile, y aunque no hay controles migratorios, nunca se sabe, y además, es lo que corresponde). Aprovechamos con Charly para compartir una cerveza con el Aleui, que justo estaba en el pueblo.
Por la noche, tuvimos la cena de bienvenida de Serac Expediciones, y terminamos nuevamente en La Vinería, que resultó ser del hermano de Diego. Y conocimos al Boti, el segundo guía.
El pronóstico del tiempo no era muy alentador, y de hecho el lunes por la madrugada al salir de La Vinería nos agarró la lluvia. Pero eso serían preocupaciones para el arranque de la travesía, unas horas después. Y esa… esa es otra historia.
Todas las fotos de los días previos a la travesía, acá: El Chaltén 2012
Repasando estas fotos, me encontré que hay muchas cosas que debería haber fotografiado, y no se por qué, no lo hice: el interior del hostel, La Vinería, El Muro, El Ritual del Fuego, el asado, los preparativos. Confío en que Pau, Charly, Osvaldo y/o José hayan capturado esos instantes por mi…
Juanjo Conti: The girl with the dragon tattoo bonus track
Algunas películas suelen venir con bonus track, escenas inéditas, comentarios del director u otros adicionales que por lo general terminan en la versión DVD del producto y que son consumidas vorazmente por los fans.
Por estos días está en cartelera la película The girl with the dragon tattoo, del director David Fincher (Fight club, Benjamin Button, Social Network). Basada en un libro que ya comenté aca, tiene un problema fundamental: llegó tarde. La película no es mala y a gente que no conoce la historia le gustó mucho, pero ya hay una adaptación al cine del libro, y encima es Sueca. Así que si quieren un bonus track de esta película, tienen toda una película exra, la original. Y si realmente quieren conocer la historia completa, con todos los detalles, pueden alocarse y hasta leer el libro. Si, los de papel.
PS: llegó a la Argentina con el nombre de la edición estadounidense del primer libro de la trilogía Millenium de Larsson (no me gusta esa manía de las editoriales norteamericanas de cambiar siempre los títulos de las obras).
Juanjo Conti: Vos poné cara de Borges que yo pongo cara de Cortázar
Mi amigo Joel Lorenzatti está de visita en la ciudad por motivos non-satos que no van a publicarse por el momento. Luego de una tarde tirados en el pasto escuchando cuentos y entrevistas de Borges y Cortázar y comparándolos, el azar nos llevó a un bar en la peatonal San Martín. En este bar, se tomó la foto cínica del día, titulada como este post.
En nuestro pueblo, Carlos Pellegrini, se está llevando a cabo la Fiesta Nacional de Reinas Nacionales, la meta-fiesta que comenté hace unos días. En frente a mi departamento se está llevando a cabo el Festival Folclórico de Guadalupe. Pero nosotros tenemos menos festival que el Vaticano, así que comemos y nos vamos al cine.
Juanjo Conti: Julio Cortazar, a fondo
Estos días estoy mirando en Youtube un reportaje que le hicieron a Julio Cortazar en la televisión española. Muy interesante, son 14 fragmentos de unos 10 minutos promedio. Muy recomendable.
Mariano Draghi (cHagHi): Andiperla
Durante el día de la travesía desde el Gorra Blanca al Circo de los Altares, caminando por el Campo de Hielo, nos topamos con un ejemplar de andiperla willinki, el único insecto que tiene todo su ciclo de vida adaptado a vivir en los hielos patagónicos. Se alimenta de líquenes y algas, y el muy guacho sobrevive las temperaturas bajo cero gracias a que en su cuerpo tiene un anticongelante basado en glycerol (sí sí, algo muy parecido al anticongelante de los autos). Muy loco. La naturaleza es lo más.
Acá hay un poquito más de info, en inglés: “Patagonian Dragon” the Andiperla willinki
Roberto Alsina: Vivir en Zork
You are in an open field west of a big white house with a boarded front door. There is a small mailbox here. >
Vivimos en la edad dorada del texto. La gente escribe más que nunca. La gente lee más que nunca. Apenas unos años atrás, el mecanismo preferio para contactarse con otra gente eran las "llamadas telefónicas", extraño protocolo basado en sonido. Que antiguo le parece eso a la persona moderna, que tipea mensajes en cualquiera de los mil sistemas de mensajería actuales.
Claro, también tomamos más fotos que nunca, y filmamos más video que nunca porque estamos en una edad dorada de la información, en general. Pero eso era más o menos esperado.
¿Quién esperaba, hace 20 años, que los chicos preferirían mandarse mensajitos uno a otro en vez de llamarse por teléfono? ¿Quién esperaba que la gente prefiriera leer mensajes en vez de escucharlos?
Y eso es raro, porque desde que tengo memoria vengo leyendo que los jovenzuelos no leen ni escriben tan bien como los veteranos (club del que ahora formo parte, supongo). Esa temida falta de "comprensión de texto escrito", y los pibes que no entendían que corno leían. Claro, podían repetir las palabras, pero el hilo se les escapaba.
¿Pero por qué es que esos chicos que no pueden leer ni escribir leen y escriben tanto? ¿Es una paradoja? ¿O es que cuando les empezó a interesar lo que leían, resulta que sí entienden?
O tal vez entender largas hilaciones no es de lo que se trata cuando uno lee hoy en día. Tal vez leer es obtener muchos pedacitos de datos, y la correlación se hace en la cabeza, en vez de que te la den servida en bandeja, escrita en textos largos y entendibles.
> open mailbox Opening the mailbox reveals: A leaflet.
Tal vez el problema con los textos largos y la comprensión de los mismos es que son demasiado específicos. Una vez que explicás todo, es aburrido, y la mente divaga. Tal vez hay que mantener todo cortito y abierto. Tal vez el lector quiere unir los puntos por su cuenta.
> read leaflet Taken. Welcome to Zork (originally Dungeon)! Dungeon is a game of adventure, danger, and low cunning. In it you will explore some of the most amazing territory ever seen by mortal man. Hardened adventurers have run screaming from the terrors contained within.
Así que tal vez la forma de escribir en el sigo XXI es corta y evocativa, en vez de astuta y chamullera. Tal vez haya que tener un componente de juego, y el lector gana medallas imaginarias cada vez que pesca algo de lo que lee, como en un juego de algoville o cosacity que te dan premios insignificantes por irrisorias tareas logradas con esfuerzo inútil.
> go west You are in a forest, with trees in all directions around you.
O capaz que es al revés. Capaz que leer (o escribir) se dividió en dos cosas distintas. Una lectura alta, que es la tradicional, y una baja que es corta y funcional pero no muy interesante.
> go west Forest
Y tal vez por eso tenemos cosas como las novelas de China Miéville,llenas de rareza por la rareza misma, pero divertidas, y cosas como twitter, llenas de caprichos, inspiración y conexiones azarozas (bueno, yo sigo gente copada), y blogs llenos de miscelánea inconexa, y 9gag lleno de cosas que, honestamente, no deberían ser graciosas.
> reset Starting over.
PS: http://thcnet.net/zork/index.php
Juanjo Conti: Mala postal de Santa Fe 1
Vivo en la ciudad de Santa Fe desde el 2003 y como en todos los lugares, hay imágenes que se repiten. Estas son las postales de una ciudad. Hay de todos los colores, vivas y grises, buenas y malas. Hoy cuento una mala y es la siguiente:
Nueve de la noche verano, en algún barrio de la ciudad, probablemente no en el centro o la costanera, sino en un barrio barrio. Una nenita de unos diez años camina con una botella entre los brazos. Unos metros atrás el kiosco de turno. La nenita camina, haciendo fuerza para que no se le caiga el encargue, más pesado que las muñecas con las que a veces juega. La nenita camina, con la botella de cerveza entre las manos, recado de su papá, que la espera para apagar en su garganta el calor santafesino.
Roberto Alsina: PyQt Quickie: QTimer
QTimer es una clase sencillita: la usás cuando querés que algo pase "dentro de un rato" o "cada tanto".
El primer caso es así:
# llamar f() en 3 segundos QTimer.singleShot(3000, f)
El segundo es así:
# Creamos un QTimer timer = QTimer() # Lo conectamos a f timer.timeout.connect(f) # Llamamos a f() cada 5 segundos timer.start(5000)
¿Fácil, no? Bueno, sí, pero tiene un par de trampas.
Hay que guardar la referencia a timer
Si no, lo recoge el basurero, y nunca se llama a f()
Capaz que son más de 5 segundos
Va a llamar a f() más o menos cada 5 segundos después de que entre al event loop. Tal vez eso no sea enseguida después de que arrancás el timer!
Capaz que se pisan las llamadas
Si f() tarda mucho en terminar, y vuelve a entrar al event loop (por ejemplo, llamando a processEvents) tal vez timer se dispare antes que f() termine, y la llame de nuevo. Eso casi nunca es buena idea.
Una alternativa:
def f(): try: # Hacé cosas finally: QTimer.singleShot(5000, f) f()
Ese fragmento llama a f() una sola vez, pero ella misma se pone en cola para correr en 5 segundos. Ya que lo hace en un finally lo va a hacer aún si las cosas se rompen.
O sea, no se va a pisar. También quiere decir que no son 5 segundos, sino 5 más lo que tarde f. Y no hace falta guardar referencias al QTimer.
Último tipo: podés usar QTimer para que algo se haga "apenas estés en el event loop"
QTimer.singleShot(0, f)
¡Ojalá sirva!
César Portela: sobsesión
Ellos están ahí. Siempre. Firmes. Bajo el sol abrasador o sufriendo un frío polar. Aún bajo las peores tormentas, ellos están ahí. ¿Estoicos? Yo siempre paso junto a ellos. Dicen siempre lo mismo y los tres casi lo mismo. La mayoría de las veces los ignoro. Paso con los ojos cerrados, miro para otro lado. [...]
Roberto Alsina: Todos los candidatos a presidente en USA son idiotas o garcas
Por lo tanto, hay dos opciones:
¡Feliz futuro, USA!
Roberto Alsina: Antonio María Delgado es un ignorante
Antonio María Delgado escribe para el Miami New Herald. Me atrevo a suponer que habla inglés aún si escribe en español.
Un poco de contexto. The Economist publica (desde hace bastante), una cosa llamada el "Misery Index", que intenta capturar los países en que los habitantes la pasan mal, a través de un par de indicadores económicos, y ponerlos en orden.
Entonces, el Sr. Delgado va, lo lee, ve a Venezuela arriba en la lista, y me imagino que se le encendió la lamparita bajo consumo, y al grito de "¡ángulo político!", corrió a escribir esto:
"Venezuela se ubicó el año pasado en el segundo puesto del "Indice de Miseria" elaborado por la revista británica The Economist..."
El problema, querido hispanoparlante, es que "misery" no significa "miseria". Significa "desdicha" o "tristeza", mientras que miseria significa "extrema pobreza". Y así, el Sr. Delgado usa el prestigio que pudiera tener The Economist, para tirar tierra diciendo que Venezuela es el segundo país mas pobre del mundo (en algún sentido).
Mientras Chavez no es santo de mi devoción, esto es o ignorante o estúpido, ud. decide. Y por supuesto, esto lo levanta La Nación
Roberto Alsina: Demetrio Fernandez es un boludo
España es un país. Córdoba está en España. En córdoba hay muchas iglesias. La gente va a las iglesias. Los que van a la iglesia en Córdoba, España, están bajo la guía espiritual de Demetrio Fernandez, Obispo.
Aclaremos: se supone que a un obispo para saludarlo, hay que besarle la mano.
Por otro lado, Demetrio Fernandez es el boludo que dijo esto:
"El Ministro para la Familia del Gobierno papal, el cardenal Antonelli, me dijo hace unos días en Zaragoza que la UNESCO tiene un programa durante los próximos 20 años, para hacer a la mitad de la población del mundo homosexual", dijo Fernández. "Para ello cuentan con distintos programas, y continuarán la implantación de la ideología que ya está presente en nuestras escuelas".
QED. Demetrio Fernandez es un boludo. El cardenal Antonelli es un boludo. Y si vas a la iglesia en Córdoba, España, sabiendo esto, y le besás la mano al boludo, sos un boludo.
Martín Cerdeira: SOPA
Codigo js:
Manuel Kaufmann (Humitos): Estamos de Gira con Circulando Circo Callejero
Roberto Alsina: Los dichos no son tus amigos.
Usar dichos y refranes es una espada de doble filo. Un lado corta la cháchara. Decís una frase, y está tan llena de significado, que es un atajo a lo que querés decir. El otro lado te corta el rostro, si decís uno y lo decís mal.
Veamos a Beatriz Sarlo, respetada intelectual argentina. Escribió una columna en La Nación. Termina así:
Total, Boudou, sin bromita alguna, debe adecuarse a lo que le toque, obedeciendo el viejo refrán de que a un caballo regalado no hay que examinarlo para ver si viene completo.
El problema que yo veo (si se me permite la pedantería (por supuesto (¡gracias otro yo! (de nada)))) es que la señora Sarlo no tiene idea de lo que ese dicho significa.
Ponéle que estás comprando un caballo. Le revisarías la boca porque querés ver si es joven o viejo (por ejemplo primer resultado de google). Eso es importante si estás comprando un caballo. No tanto si te lo están regalando:
Tipo macanudo: ¡Tomá un caballo!
No tan macanudo: (revisa la boca) ¡No gracias!
Por eso no le mirás los dientes a los caballos regalados. Y no buscás en amazon cuanto sale el libro que te regalaron.
Por otro lado, si hablaras Tamarian, lo mirás en la boca, tirás un "Temba, descansando", y listo.
Roberto Alsina: OVNI For Ever
Miviejo nación en el Chaco, y emigró (despacito) unos 1500KM para el sur. La migración fue lo bastante lenta como para que tuviera dos equipos locales para hacerse hincha.
Su equipo cuando lo conocí era Unión de Santa Fe, pero el equipo de su infancia era el notable por su oscuridad Caco Forever. Y por supuesto, porque es lo que se hace en el interior, tenía un equipo grande para poder celebrar (en su caso, Boca).
Una vez, allá por el final de los 60s,estaba manejando para el norte, hacia Resistencia, con mi mamá, que llevabaa mi hermano mayor, ponele que de un año, en el regazo, sin cinturón de seguridad. Eran los 60s y los chicos sobrevivían porque la intoxicación por plomo disminuía el riesgo de polio, o algo así.
Entonces se le queda el auto. Eso no tiene nada de raro, nuestra velocidad promedio en viaje era unos 20KM/H una vez que tenías en cuenta las paradas para llenar el radiador, cambiar gomas, conseguir un mecánico que hiciera prender las luces, y llegar al pueblo equivocado. A mi viejo le gustaban los autos, pero no era mutuo.
Pero antes de que se quedara, había una luz al lado del camino, arriba. Una luz que parecía seguirlos. Y el auto no arrancaba. Esa ruta en esa época era una boca de lobo con baches. Pararse en el carril era garantizarse que te pise un camión.
Al rato, el auto arranca, la luz vuelve, y de nuevo se quedan. En ese momento, según mi vieja, papá se baja y empieza a putear a los aliens, explicándoles que así se iban a cagar matando. Después la luz desaparece, y siguen viaje sin más inconvenientes.
Y hace unos días apareció un OVNI en una práctica de fútbol. La práctica de Chaco Forever.
Facundo Batista: Pastel de berenjenas
Pelar un par berenjenas medianas, cortarlas en rodajas, y sumergirlas un par de minutos en agua hirviendo (no tanto como para "hervirlas", pero más que "blanquearlas").
En una sartén rehogar cebolla, cebolla de verdeo, morrón y ajo. Cuando esté todo doradito, agregarle carne picada. Cocinar hasta que esté rico, pero no del todo cocido. Cuando apagamos el fuego, agregarle una cantidad generosa de perejil picado, y revolverlo bien. Salpimentar a gusto, teniendo en cuenta que las berenjenas no tienen nada (o sea, pasarse un poquito).
En una fuente, alternar capas de rodajas de berenjenas y lo que preparamos en la sartén. A nivel de proporciones, la idea es que "no quede tanta carne", para lograr una comida más bien liviana. Completar con queso fresco arriba de todo.
Meter un rato al horno. Luego agregarle queso rallado por arriba, y orégano. Más horno.
Comer y disfrutar. Click en la foto para verlas en mejor resolución.
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